Tú eres todas las posibilidades...
Y todo depende de tu estado de conciencia...
Tienes libre albedrío para poder elegir, si quieres reflejar luz o oscuridad,
Pero recuerda una sola cosa, si reflejas tu luz, estás iluminando todo a tu alrededor y por tanto te iluminarás ati mismo... Permaneceras en un estado de paz y felicidad, un estado de gracia divina.
Y por el contrario, si reflejas tu oscuridad, estás proyectando todos tus miedos, y por tanto, te verás sumergido en un infierno repleto de sufrimiento.
Lo creas o no, así como existe la luz, también existe la oscuridad, es por eso que debemos fluir en armonía, bendiciendo y dando gracias por todo lo que recibimos y lo que no recibimos.
Es como logramos silenciar toda desarmonia y discordia que intente manifestarse en nuestros mundos internos y externos también.
Entonces debemos tratar de hallar la gran calma, la paz y la quietud de la mente, para llenar nuestras almas y corazones con el sonido del silencio.
Después de la tormenta viene la calma, nuestra mente es esa tormenta, nuestra mente se asemeja a una cascada qué eternamente se estrella con el agua, nunca duerme, nunca descansa, está constantemente, en un parloteo o charla interior, que no cesa, que no termina. es aquietar la mente a través de la meditación.
Aquí es donde nos convertimos, en verdaderos magos, ya que lo que debemos hacer es convertir la tormenta de nuestra mente, en un lago Pacífico de aguas mansas, hasta lograr alcanzar el silencio total, el silencio absoluto, para poder fundirnos, con la fuente divina.
No hay comentarios:
Publicar un comentario