miércoles, 28 de agosto de 2024

¿YO SOY YO, O PUEDE QUE NO 2ª Parte (Por José Miranda)

 

 Viene de la 1ª Parte.    Un ser humano es algo mucho mas importante de lo que la mayoría de las personas creemos, es la manifestación y realización de todo un “proyecto divino” llevado a cabo por muchos Seres, que por amor y entrega, colaboran en las programaciones y elaboración de lo que llamamos (programa de vida) o nuestro destino a cumplir, y la disponibilidad y entrega de dos personas, que en la función de padres, y con todo su amor, se esfuerzan sin poner límites para proporcionarnos todo cuanto necesitamos hasta que seamos autosuficientes, y aún después siguen pendientes de nuestras necesidades y posibles problemas para apoyarnos en caso necesario.
 
Nuestro cuerpo físico es una auténtica maravilla, es todo un mundo donde muchos millones y hasta billones de seres microscópicos, pero reales, trabajan sin cesar para mantenernos conectados a la vida, esta realidad la conocemos casi todos pero al no ser un tema popular apenas nadie la tiene en cuenta y obra en consecuencia, hay muchas personas que rechazan su cuerpo porque no es lo alto que ellas quisieran, o porque las medidas no coinciden con los cánones estéticos o de belleza establecidos, o porque según las modas, o nos falta o nos sobra pecho, o trasero, es en estos casos y otros por el estilo cuando pienso que en verdad no somos nosotros, son otras energías o programaciones del sistema con las que nos hemos identificado y le hemos cedido el control y mando sobre nosotros y nuestra vida.
 
Hemos de tener muy en cuenta, que siempre que albergamos pensamientos y sentimientos de desaprobación y reproche con algunas de nuestras naturalezas, entramos en confrontación con nosotros mismos, con algunos de nuestros órganos o partes de nuestro cuerpo, o psiquis, y da lugar a que el conjunto pierde cohesión  armonía, y de estas realidades se derivan un incalculable número de sufrimientos y enfermedades, que en sí, es la manifestación del daño que estamos ocasionando a esas partes de nosotros mismos que no aceptamos y tampoco amamos, el sentimiento de des-aprobación, rechazo y malquerencia hacia algunas de las partes de nosotros mismos, es una energía con un gran poder des-equilibrante y destructor, causando daños que se manifiestan como enfermedades de variados síntomas y naturaleza, difícil de tratar a bese de fármacos, porque el causante de ellas somos nosotros con nuestras energías de contrariedad, desaprobación, rechazo y malquerencia, si tenemos un clavo en el zapato y nos produce una herida, por mucho que curemos la herida, en tanto no quitemos el clavo que la produce no curará.
 
En relación al presente, lo que somos, es lo que somos, lo que tenemos, es lo que tenemos, no contamos con otra cosa ni mejor ni peor, y de lo que somos y lo que tenemos, hemos de estar agradecidos y dar infinitas gracias por ello, y por supuesto, hacer al mayor bien posible.
 
Hay quien dice que esto es conformismo, pero si queremos algo mejor, la posibilidad de conquistarlo siempre la vamos a tener, pero en tanto no la conquistamos es justo, necesario e inteligente, amar lo que se tiene, porque lo tenemos que usar de base para todas las posibles conquistas o proyectos, si no amamos lo que somos y tenemos, nos quedamos sin base, sin plataforma de lanzamiento.
  
Para dar por terminado este tema, os invito a reflexionar sobre estas cuestiones, y también os invito a aceptaros y amaros como sois y con lo que tenéis, no necesitáis nada más, si en verdad hubieseis necesitado algo que aún no tenéis, nuestro Padre Celestial habría fallado, habría cometido un error, y hasta donde llega mi conocimiento y FE, el Padre de todo, todos y todas, ni falla ni comete errores.

Ocurre que dependiendo del curso de formación espiritual que estemos realizando, así serán los niveles de dificultad que se harán presentes en nuestra vida en forma de circunstancias y situaciones, de ahí lo improcedente de andar observando y comparando nuestras condiciones de vida con las demás, nosotros somos nosotros, diferentes al resto, no mas o menos, simplemente diferentes, por eso lo del título de YO, SOY YO.

Sobre nuestra identidad queda mucho por tratar, porque al tener manifestación simultánea en deferentes planos o dimensiones según nuestras distintas naturalezas, a veces nos confundimos o identificamos con otras energías ajenas pero afines a algunas de nuestras facetas, virtudes o defectos, pero sobre estas cuestiones hablaremos en otra ocasión. Un saludo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario