EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS. ALLAN KARDEC.
512 – ¿Podemos tener varios Espíritus protectores?
– Cada hombre tiene siempre Espíritus simpáticos, más o menos elevados que le aprecian y se interesan por él, como también los hay que le asisten en el mal.
513 – ¿Los Espíritus simpáticos actúan en virtud de una misión?
– A veces pueden tener una misión temporal; pero lo más
frecuente es que son solicitados por la semejanza de pensamientos y de sentimientos, tanto en el bien, como en el mal.
– ¿Parece resultar de esto que los Espíritus simpáticos pueden ser buenos o malos?
– Sí; el hombre encuentra siempre Espíritus que simpatizan con él, cualquiera que sea su carácter.
514 – ¿Los Espíritus familiares son los mismos Espíritus
simpáticos o Espíritus protectores?
– Existen diferencias en la protección y en la simpatía.
Dadles el nombre que queráis. El Espíritu familiar corresponde más bien al amigo del hogar.
De las explicaciones anteriores y de las observaciones hechas sobre la naturaleza de los Espíritus que se unen al hombre, puede deducirse lo siguiente:
El Espíritu protector, ángel guardián o genio bueno es el que tiene la misión de seguir al hombre durante la vida y ayudarle a progresar. Siempre es de naturaleza relativamente superior a la del protegido.
Los Espíritus familiares se unen a ciertas personas por lazos más o menos duraderos con objeto de serles útiles dentro de los límites de su poder, con frecuencia bastante limitado.
Son buenos, pero a veces poco adelantados y hasta un poco ligeros. Se ocupan gustosos de los pormenores de la vida íntima y sólo actúan por orden o con permiso de los Espíritus protectores.
Los Espíritus simpáticos son los que se sienten atraídos hacia nosotros por afectos particulares y una cierta semejanza de gustos y de sentimientos, así en el bien como en el mal.
La duración de sus relaciones está siempre subordinada a las circunstancias.
El mal genio es un Espíritu imperfecto o perverso que se une al hombre para desviarlo del bien: pero obra por su propia iniciativa y no en virtud de una misión. Su tenacidad está en razón del acceso más o menos fácil que halla.
El hombre es libre siempre de escuchar su voz o de rechazarla.
515 – ¿Qué pensar de esas personas que parecen unirse a ciertos individuos para arrastrarlos fatalmente a la perdición, o para guiarlos por el buen camino?
– Ciertas personas ejercen, en efecto, sobre otras, una especie de fascinación que parece irresistible. Cuando esto se verifica por el mal, es que los Espíritus malos se sirven de otros Espíritus malos para subyugar mejor. Dios lo permite para probaros.
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