lunes, 21 de octubre de 2024

LA CASA DE LOS HORRORES (Por Cristobal Martinez)

 

Reflexiones mañaneras
“La casa de los horrores”
Así define mi amiga a la casa a donde “decide” ir a trabajar.
Y hago mención a que “decide” para darnos cuenta que la responsabilidad siempre es de uno, ya que en este caso sabe lo que va a obtener con su decisión.
Que no es otra cosa que desvalorización, trato injusto, malas respuestas, exigencias desproporcionadas, etc, amén de un pago injusto en proporción a su trabajo.
Actual-mente la situación es aún peor, pues ya no le es tan necesario ese trabajo, pero sigue “decidiendo ir”.
La pregunta es: ¿Por qué sigue volviendo?
A nivel consciente ella lo justifica argumentado que la señora está muy enferma y que en su estado ¿cómo la va a dejar?
A lo cual yo le contesto que eso no justifica su forma de tratarla/valorarla.
Que la enfermedad es su responsabilidad y que si real-mente le importara ser bien cuidada pues cuidaría a su cuidadora…¿no?
La cosa viene de atrás, de mucho atrás, de antes de que la señora estuviera enferma.
Fue mi amiga con su permisividad durante años la que alimentó los abusos y trato injusto al no poner límites en su momento.
“Sumisión” en pocas palabras originado por la necesidad económica y el consecuente miedo a perder el trabajo si se enfrentaba a ella.
Eso lo podríamos entender, pero ¿y lo de ahora?
Ya no le es necesario el trabajo, ya no tendría porqué aguantar ese maltrato.
¿Tan poco se quiere, se respeta y se prioriza?
En realidad se está queriendo mucho, muchísimo pero desde un nivel que ella no detecta ni quiere creer que sea así, por más veces que se lo explico.
Es el del “inconsciente” que hace que nos relacionamos con personas y escenarios que lo alimenten, que sacien su “hambre”.
En este caso hambre de "desvalorizacion" fundamenta-mente, porque el concepto que mi amiga tiene de sí misma es ese: “No valgo”, y por tanto siempre se relaciona con personas y escenarios que reafirman su propio concepto.
Lo que ocurre es que como es a nivel inconsciente -y además no cree en ello- pues ahí seguirá una y otra vez…
Además su inconsciente es muy listo.
Le pone en su mente consciente una creencia: “No está bien abandonar a una persona enferma”, creando así una carga de culpabilidad que sabe que hará que permanezca largo tiempo ahí…
Y mientras, su inconsciente hartándose de su alimento de desvalorización, y su consciente sufriendo, protestando, soportando y “decidiendo volver” por lástima y culpabilidad…
Nada cambiará hasta que no acepte lo que en verdad cree sobre sí misma (no valgo), sane esa absurda creencia, la cambie en su inconsciente y así se alineará con su proceder consciente y ya no permitirá ni mantendrá situaciones de ese tipo.
De momento sigue y seguirá volviendo a la casa de los horrores, pero la bruja no está allí…
La “bruja” es ella que vuelve una y otra vez montada en la escoba de su inconsciente bajo el hechizo de la culpabilidad que sabe que no soportaría si decidiera abandonar a la enferma.
Pierde de vista que la enferma es ella, y que con su decisión de volver una y otra vez la que se está abandonado es ella así misma…
Ahora os pregunto: ¿A qué casa de los horrores estáis decidiendo volver una y otra vez a pesar de vuestras quejas y de lo que ya sabéis que vais a recibir?
Pues tal vez la cara que tendría que tener la imagen sea la propia...
Buen día, amigos.
Kriss

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