viernes, 25 de abril de 2025

ANSIEDAD DE ALTO FUNCIONAMIENTO 2ª Parte (Por Emma Fernandez)

5. Sientes la necesidad de estar haciendo siempre algo. La ansiedad de alto funcionamiento se caracteriza por un estado de actividad constante. No significa que seas una persona hiperactiva, sino que tienes dificultades para pasar tiempo a solas contigo. Cuando tienes tiempo libre, tienes la sensación de que deberías estar haciendo algo productivo o lo empleas en alguna actividad que te entretenga, para distraerte de la ansiedad. El problema es que ese estado de hiperestimulación alimenta la ansiedad pues te impide relajarte.
6. Tienes éxito en muchos de tus proyectos. La ansiedad de alto funcionamiento te lleva a planificar, prever posibles problemas, organizar todos los detalles y mantenerte siempre activo. Por eso, es probable que los demás te perciban como una persona de éxito y que incluso te pregunten con admiración cómo puedes llevar tantas cosas a la vez. El problema es que para ti nunca es suficiente, necesitas hacer cada vez más porque esas actividades te permiten distraerte de la ansiedad y escapar de tus pensamientos rumiativos.
7. Has construido tu vida en torno a la evasión. Las personas con ansiedad de alto funcionamiento suelen construir su vida alrededor de rutinas y experiencias familiares que les dan una sensación de control. Prefieren mantenerse en su zona de confort y evitar las experiencias emocionales intensas que puedan acentuar la ansiedad. Cuando una situación les produce ansiedad, prefieren evitarla, siempre que sea posible, por lo que suelen ser grandes procrastinadores. El problema es que esas tareas pendientes suelen generar aún más ansiedad ya que no logran quitárselas de la cabeza.
8. Tienes una propensión a los pensamientos negativos recurrentes. Tu mente siempre está en actividad, manteniendo un diálogo interno a menudo marcado por todo tipo de pensamientos negativos. Es probable que repitas una y otra vez errores del pasado, aunque seas consciente de que no puedes solucionarlos. También sueles emplear mucho tiempo pensando “qué pasaría si…”. Como siempre estás esperando lo peor, no logras disfrutar el presente. A veces es como si tu mente adquiriera vida propia y sientes que no puedes controlarla, lo cual genera más ansiedad.
9. Eres perfeccionista. Intentas calmar tus preocupaciones intentando que tu trabajo o tu apariencia sean perfectos. Sin duda, eso puede permitirte cosechar muchos éxitos, pero tiene un costo. Detrás del perfeccionismo suele esconderse una mentalidad de “todo o nada” que te hagan desperdiciar tiempo y energía. Es probable que alimentes expectativas poco realistas sobre ti y que te atenace el miedo a no alcanzarlas, a no ser lo suficientemente bueno como para satisfacer tus estándares.
10. Te esfuerzas demasiado para no decepcionar a los demás. La ansiedad de alto funcionamiento también está causada por el deseo de hacer feliz a quienes te rodean e intentar satisfacer sus necesidades, muchas veces a costa de las tuyas.
LAS CONSECUENCIAS DE LA ANSIEDAD DE ALTO FUNCIONAMIENTO
Ese estado de ansiedad constante suele generar diferentes problemas, tanto a nivel psicológico como físico.
- Sufres dolores, tics o molestias físicas. La ansiedad suele manifestarse físicamente, por lo que es probable que sufras tensiones musculares que con el tiempo se convertirán en dolor. También es posible que sufras algún tic o que desarrolles problemas dermatológicos o gastrointestinales. La expresión física de la ansiedad dependerá de tus órganos diana.
- Siempre estás agotado. Tu mente siempre está funcionando, por lo que tienes problemas para conciliar el sueño o para descansar. Incluso cuando duermes bien, al día siguiente te sientes cansado, lo cual se debe a que tener que lidiar con la ansiedad es, simple y llanamente, agotador.
- Te irritas con facilidad. Como resultado de esa tensión constante, cualquier estímulo, por nimio que sea, puede sobresaltarte. Basta un ruido inesperado para hacerte saltar de la silla, lo cual se debe a que tu sistema nervioso se encuentra en un estado de hiperexcitación. Algunos días, también es probable que respondas con una irritación exagerada en tus relaciones interpersonales debido al estrés que vives día tras día.
Laura Fabré

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