sábado, 26 de abril de 2025

SOBRE EL ACTO DE MENTIR (Por José Miranda)

 

 Hola gentes, ¿Qué os parece el tema de hoy? Yo creo que todos sabemos de que se trata, casi todos hemos mentido y nos han mentido, hasta tal punto que hoy en nuestra sociedad es considerado algo normal, cuando en la realidad se trata de un hecho de nefastas e incalculables consecuencias, es comparable con un virus informático, que allí donde llega siembra el caos, rompiendo o alterando los sistemas normales de funcionamiento con grandes daños y pérdidas en todos los sentidos, y sin que a tal hecho o realidad se le atribuya ningún tipo de conveniencia o beneficio público o privado.
 
Si observamos el panorama social comprobaremos por nosotros mismos, que se miente en la radio, en la televisión, en los periódicos, en muchos de los anuncios, en los púlpitos, en los tronos, en los gobiernos, en los juzgados, en la calle, en casa, e incluso nos mentimos a nosotros mismos, la mentira la hemos convertido en valor de cambio para obtener beneficios, ejercer influencias, ocultar realidades, y conducir a los pueblos como si se tratara de rebaños de ovejas, o cabras, o cerdos, que los movemos de un lado a otro según los intereses del sistema o algunos de los mandatarios.
 
Los recursos de los pueblos, ciudades, naciones y demás, por medios de un poder dictatorial y egoísta en algunos casos, o por grandes montajes a base de mentiras bien contadas y disfrazadas de realidad, se lo adjudican unos cuantos, y el resto de las sociedades, y sobre todo algunos sectores de la misma, no tienen ni para cubrir necesidades mínimas, padeciendo ambruna y muriendo por tal motivo miles de personas diariamente, la mentira y la falsedad es uno de los mayores motivos de perdición de la humanidad.
 
Resulta que toda mentira o falsedad, es incompatible y contrapuesta con cualquiera de los ilimitados procesos de la Madre Naturaleza, y ello propicia que antes o después todo sale a la luz, todo se descubre, toda mentira tiene fecha de caducidad, y en su momento se desvanece dejando al descubierto la verdad que ocultaba o disfrazaba.
 
Y otra gran realidad que todos los mentirosos o falsos, no conocemos, o no nos interesa conocer, que todo daño, perturbación, o inconveniente a que de lugar cada mentira o falsedad que hayamos vertido, ya sea hacia fuera sobre alguien o algo, o hacia dentro de nosotros mismos, quedan a cargo del mentiroso los procesos de reparación, compensación y restituir el orden alterado para el mantenimiento del equilibrio de La Naturaleza, la inalterable Ley de Causa y Efecto que regula todas las acciones, es impecable e implacable, y en coordinación con la Justicia y Misericordia Divina, establece el tipo de deuda y la cuantía de cada acción falsa o mentirosa, y que se ajusta con matemática exactitud al tipo y cuantía del agravio ocasionado.
 
Las Leyes Divinas ni se compran ni se venden, y son de una fiabilidad total, es un motivo mas para confiar en Dios y sus Leyes, que en definitiva no es otra cosa que la Fuente de Amor Universal actuando de todas las formas y maneras, y en todos los escenarios donde sea necesaria su actuación para el bien de todos y de todo.
 
Cualquier tipo de mentira o falsedad, genera desconfianza entre otros muchos males e inconvenientes, solo la verdad nos puede dar los hermosos frutos de la confianza y resto de preciados dones que nos conducirán por los senderos de paz, luz de regreso a “casa”. 
Es todo por hoy, saludos.

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