martes, 29 de abril de 2025

QUIZÁ NO FUIMOS LA GENERACIÓN PERFECTA..... (Por Susana Rangel)

 

Quizá no fuimos la generación perfecta… pero sí una que sabía respetar.
¿Te has preguntado por qué hoy en día tantos jóvenes no respetan ni a sus papás, ni a sus maestros, ni a nadie?
Te voy a decir por qué:
Yo crecí comiendo lo que había.
Sin poner caras, sin exigir menú especial.
No había televisión en el cuarto… y para ver algo, había que pedir permiso.
Pero antes, la tarea era primero. No era opcional.
Íbamos a la escuela aunque lloviera, aunque nos temblaran los dientes de frío o nos quemáramos de calor.
Respetábamos a los maestros, a los directores, a los papás, a los abuelos, a los tíos, a los hermanos mayores.
No teníamos ropa de marca, y con un par de zapatos nos bastaba.
Y los cuidábamos como si fueran de oro.
Si llegábamos tarde, había castigo.
Y si un maestro nos llamaba la atención, los papás no armaban escándalos: nos corregían todavía más. Porque sabían que las reglas se respetan, dentro y fuera de casa.
No existían los celulares, ni las tablets, ni las computadoras.
Ayudábamos en la casa, hacíamos mandados, colaborábamos.
Era parte de crecer, de ser parte de la familia.
Teníamos tiempo para correr, jugar, ensuciarnos, soñar… y también para aprender a ser responsables.
¿Sacabas buenas notas? Era tu deber.
¿Te iba mal? Pues había consecuencias. Y no, no nos traumábamos por eso.
Si tú también eres de los que crecieron así, levanta la mano.
Porque de esa generación ya quedan pocos… pero los que quedamos, sabemos lo que valen las cosas.
Hoy no hace falta más consentimiento.
Hace falta más orden, respeto, disciplina, bondad, educación, obediencia y amor.
Porque la vida no solo se trata de exigir derechos… también de cumplir deberes.
De parte de una generación que no necesitaba premios para hacer lo que había que hacer.
-Susana Rangel

No hay comentarios:

Publicar un comentario