Hola gentes, aquí estamos de nuevo dispuestos a opinar sobre un nuevo tema de una importancia relevante en nuestras vidas, respecto al mismo existen muchas versiones y todas contienen su verdad, pero a mi no me acaban de cuadrar porque hay quien lo considera de efectos positivos y beneficiosos, y también hay quien lo califica como una lacra y motivo de impedimento de felicidad y progreso, y a mi entender todos tienen sus razones, y el componente contradictorio aparece cuando se produce y ejerce fuera de su tiempo y su círculo correcto de manifestación y aplicación.
Todo cuanto existe obedece a una causa, y en ningún caso es por casualidad, siempre cumple con una función o demanda de algo o alguien para un fin concreto, y dentro del círculo que le corresponde y para el cual ha sido creado es de efectos beneficiosos, el problema respecto a lo que sea, aparece cuando se intenta ejercer o utilizar fuera de los límites de su correcto uso.
Un ejemplo de lo que acabo de exponer sería: para el recién nacido es muy importante que durante la etapa de lactancia su madre lo amamante, pero el periodo de amamantar posee sus límites de tiempo, lo que no es procedente es que el niño cumpla los cuarenta años y siga mamando de su madre, lo que en su tiempo es natural y beneficioso, fuera de su tiempo es antinatural e improcedente.
Pues con el tema de los apegos ocurre un tanto por igual, durante la etapa infantil y niñez, el apego hacia nuestros padres, abuelos, hermanos etc. es una necesidad ( y sobre todo hacia nuestra madre) pero a partir de la etapa de la pubertad y adolescencia, el apego puede perjudicar mas que favorecer porque es el momento a partir del cual la persona siente la necesidad de independizarse y elegir el rumbo de su vida, de crear su propio clan familiar, y el amor, cariño y lazos familiares con sus padres y hermanos, es positivo y beneficioso, pero si la persona está muy apegada a su madre, padre, hermanos, etc. será un obstáculo para independizarse y la creación de su propio clan o familia.
En nuestra labor de padres, cuando nuestros hijos son pequeños nos sentimos muy apegados a ellos junto con la necesidad de cuidarlos, protegerlos y educarlos, pero a partir de su adolescencia y mayoría de edad, hemos de desapegarnos para que puedan elegir el rumbo de su vida en libertad, el apego es condicionante porque es dependiente, y por efectos de la dependencia se ejerce presión de retención y otros condicionantes, al estar apegados nos resistimos a que marche de nuestro lado porque anímicamente los necesitamos de continuo, y si marcha sentiremos un vacío por su ausencia. Este modelo de actuación es frecuente en familias, amigos, vecinos y otras relaciones afectivas y de amistad.
El apego proporciona un aporte extra de afectos, atenciones, cuídos y disponibilidad durante un periodo inicial de crianza o creación, pasado el límite de su tiempo hay que reemplazarlo por el cariño y amor incondicional, y respeto al derecho de libertad individual, y aunque permanezcamos vigilantes de sus vidas por si nos necesitan, hemos de hacerlo sin apegos ni otras necesidades condicionantes para las vidas de ambas partes.
Yo conocí casos de padres que estaban tan apegados a alguno de sus hijos que no aceptaban a su pareja porque lo entendían como si le robasen algo suyo, y estos casos siempre terminan muy mal, porque el propio hijo al verse retenido y privado de su libertad de elección y acción, reacciona en contra de quien ejerce ese tipo de sujeción o presión, en este caso en contra de sus propios padres, y esta forma de proceder resulta doloroso para el hijo y para los padres, y todo por unos apegos mantenidos más allá del tiempo que limita su círculo correcto de aplicación, la misma cosa puede ser para mal o para bien, depende de cómo y cuando se utilice.
La vida nos exige el ir dejando atrás lo conocido y querido, para adentrarnos en nuevos horizontes por descubrir y conocer, y nuevos cariños que nacerán y crecerán respecto a lo nuevo, necesitamos estar íntegros en el presente y contar con la máxima atención, si estamos conectados al pasado a través de los apegos estaremos fraccionados con un trozo de nuestro corazón en cada lugar y época, y eso no es compatible con los estados de armonía y felicidad ni ningún proceso inteligente y amoroso.
Muchas somos las personas que confundimos o hemos confundido el apego con el cariño o el amor, pero sin lugar a dudas que se trata de cosas diferentes, tanto el cariño y aún más el amor, para que sea auténtico debe de ser libre, sin condiciones ni retenciones, y el apego es una necesidad de relación continuada, es sujeción y amarre, y por tanto, priva de la libertad y desvirtúa el cariño y el amor porque lo desprovee de su libertad e incondicionalidad.
Cada apego son como cuerdas invisibles que nos amarran a alguien o algo, o que a través de él intentamos amarrar porque lo creemos algo nuestro, algo que por alguna supuesta rezón creemos que nos pertenece y necesitamos de el, es una mezcla de cariño, pasión y concepto de propiedad, y en tanto exista el amarre nos impedirá, é impediremos, el libre caminar por nuestro sendero particular rumbo hacia nuestro destino, es lo que pienso y siento, un saludo.
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