viernes, 25 de abril de 2025

SOBRE LA LLAMA GEMELA (Por Carlos Luna)

 

Solo, no solos: La verdadera preparación para la unión sagrada.
No nos encontramos con nuestra llama gemela cuando anhelamos amor desesperadamente.Nos encontramos con ella cuando dejamos de buscarla.
No cuando aún intentamos llenar el vacío, sino cuando finalmente aprendemos a vivir con ella.
Porque la llama gemela no viene a completarnos.
Viene a reflejarnos.
Y si aún no sabemos quiénes somos, ese reflejo solo parecerá un caos.
No la reconocemos por anhelo. La reconocemos por recuerdo, pero no podemos recordarla hasta que nos recordemos a nosotros mismos.
Por eso la llama gemela no llega durante la euforia.
Llega después del colapso.
Después de la muerte del ego.
Después de que la identidad que construimos en torno a ser amables se haya reducido a cenizas.
Llega cuando dejamos de buscar a alguien que nos arregle.
Que nos sostenga.
Que nos salve.
Llegan cuando ya hemos hecho el trabajo de convertirnos en esas cosas para nosotros mismos.
Cuando hemos hecho las paces con la soledad.
Cuando nos hemos enfrentado al espejo y no nos hemos inmutado.
Cuando hemos dicho: "Prefiero estar completo solo que medio ser con alguien".
Y en ese espacio de silenciosa entrega, aparecen.
No para salvarnos.
Sino para caminar a nuestro lado.
No para darnos un propósito.
Sino para encender lo que ya está vivo en nosotros.
Ese es el secreto que nadie te cuenta: Conoces a tu llama gemela en el momento en que te conviertes en la persona que siempre debiste ser.
Porque solo entonces puedes verla de verdad.
Y solo entonces pueden verte de verdad.
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