domingo, 1 de febrero de 2026

COMO TE AFECTA LA OPINIÓN DE LOS DEMÁS (Por Javier Lopez)

 

Te importa demasiado lo que los demás opinen de ti. Y como te importa demasiado, permites que su criterio y su modo de pensar prevalezcan. En este punto, tu presencia y tu propia opinión quedan en segundo plano, y ese dejarte a ti mismo en segundo plano facilita que tus relaciones se conviertan en relaciones “de segundo plano”. Es decir: relaciones en las que los demás llevan la voz cantante y tú simplemente acompañas, atiendes, asientes, pero no te permites disgustar o mostrarte del todo abierto a dar tus opiniones, aunque estas no sean del agrado del otro.
Una persona coherente se permite dar su opinión. Se permite no sonreír todo el rato. Se permite expresar asertivamente sus emociones. Se permite no agradar a cada momento. Esto no implica que tengas que buscar el conflicto con todo el mundo, pero tampoco implica que debas evitarlo a toda costa. A veces, por ejemplo, estarás delante de personas dogmáticas, intolerantes, autoritarias, para las que una opinión contraria a la suya supondrá el fin del mundo. Una persona incoherente se responsabilizaría al instante de la gestión emocional de ese tipo de personas y no hablaría de más para no incomodarlas y seguir siendo aceptada. Sin embargo, una persona coherente daría su opinión de forma asertiva y estaría abierta a sostener la reacción emocional del otro, teniendo muy presente que NO ES RESPONSABLE de dicha reacción y que tiene EL MISMO DERECHO a tener su propia opinión de las cosas, sin la obligación de estar de acuerdo en todo.
Del mismo modo, también tienes derecho a quedarte callado, a no asumir todo el peso de la conversación y a retirarte de la interacción cuando percibas que esta no fluye o no estás siendo respetado. Para una persona que desea agradar, el objetivo será tener contento al otro y acabar siendo elogiado a cualquier precio. Por ello, la no aceptación de los demás acaba provocándole “minidepresiones” periódicas. Sin embargo, para una persona coherente, el objetivo es simplemente comunicarse de forma equilibrada, sin excederse en el dar y sin permitirse recibir migajas. Si la interacción con el otro no fluye después de haberlo intentado, adiós y que le vaya bonito. No te quedas preguntándote qué tenías que haber hecho o dicho. Te retiras y te buscas la vida por otros lares, pues en el mundo existen millones de personas para conversar, compartir y tener amistad. Es muy sencillo, pero no te enseñaron a hacerlo. Así que, a partir de este momento, ponlo en práctica. Aunque no te salga bien a la primera, con el tiempo irás adquiriendo seguridad e irás comprobando cómo tu vida se limpia paulatinamente de personas con las que realmente nunca quisiste estar, comunicarte o pasar el rato (buscabas ser aceptado y no sentirte solo; nada más). La coherencia te hará el regalo de la verdad y la transparencia.
Javier López Alhambra
Almas Estelares - Javi López

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