miércoles, 25 de enero de 2023

DEL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS (Por Angeles Calatayud)

 

P.- Cuando somos Espíritus, ¿preferimos estar encarnados en el cuerpo de un hombre o en el de una mujer?
R.- “Eso le importa poco al Espíritu. Depende de las pruebas que deba sufrir.”
Los Espíritus encarnan como hombres o como mujeres, porque no tienen sexo. Como deben progresar en todo, cada sexo, al igual que cada posición social, les ofrece pruebas y deberes especiales, así como la ocasión de adquirir experiencia. El que fuera siempre hombre sólo sabría lo que saben los hombres.
UNIÓN DEL ALMA Y DEL CUERPO.
344 – ¿En qué momento se une el alma al cuerpo?
– La unión comienza en la concepción, pero no es completa
hasta el momento del nacimiento. Desde el instante de la concepción, el Espíritu designado para habitar tal cuerpo, se une a él por un lazo fluídico, que se va estrechando poco a poco, hasta que el niño nace.
El grito que lanza entonces anuncia que pertenece al número de los
vivientes y servidores de Dios.
345 – ¿La unión entre el Espíritu y el cuerpo es definitiva desde
el momento de la concepción? Durante este primer período, ¿podría el Espíritu renunciar a habitar en el cuerpo designado?
– La unión es definitiva en el sentido de que otro Espíritu no
podría substituir al designado para aquel cuerpo; pero, como los
lazos que a él le unen son muy débiles, se rompen fácilmente y pueden serlo por la voluntad del Espíritu que retrocede ante la prueba que ha elegido. En ese caso no vive el niño.
346 – ¿Qué sucede al Espíritu, si el cuerpo que ha escogido
muere antes de nacer?
– Escoge otro.
– ¿Qué utilidad pueden tener esas muertes prematuras?
– Las imperfecciones de la materia son las más frecuentes
causas de semejantes muertes.
347 – ¿Qué utilidad puede tener para el Espíritu su encarnación
en un cuerpo que muere pocos días después del nacimiento?
– El ser no tiene conciencia bastante desarrollada de su
existencia; la importancia de la muerte es casi nula.
Como dijimos, es con frecuencia una prueba para los padres.
348 – ¿Sabe de antemano el Espíritu que el cuerpo que eligió
no tiene probabilidades de vida?
– Lo sabe a veces; pero, si lo escogió por ese motivo, es porque
está retrocediendo ante la prueba.
349 – Cuándo por cualquier causa falla una encarnación para
el Espíritu, ¿es suplida inmediatamente por otra?
– No siempre inmediatamente, pues el Espíritu necesita tiempo
para escoger de nuevo, a menos que la reencarnación instantánea no provenga de una determinación anterior.
Allan Kardec.  Del Muro de Angeles Calatayud

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