Todos tenemos días muy difíciles: unos están llenos de cansancio, otros de problemas, otros de tristezas.
Pero así como ésta realidad debe ser, aceptemos una cosa que tal vez nos servirá de consuelo:
Cuántas veces nuestro panorama se ve triste, desalentador y agobiante, y súbitamente algo pasa y encontramos solución a nuestros problemas y algo que parecía no tener solución… se resuelve fácilmente.
El tiempo cierra heridas y suaviza resentimientos…
Cuando nos sintamos agobiados por los problemas, el cansancio o el dolor, digamos con firmeza:
“Mañana será otro día”; y tengamos la seguridad que ese día será mejor.
Dey.contigoficial
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