No te hagas daño, No
discutas con nadie. En donde no haya amor o no te respeten simplemente
márchate, pero no te involucres en discusiones para tener la razón y
mucho menos te esfuerces para que el otro cambie o vea su error. Si no
ve, no ve. Suéltalo ya. Madurará cuando sea su momento. No busques
comprensión, sólo sigue tu paz.
No te hagas daño, No pases horas, días, semanas y meses mirando
películas, televisión o navegando por Internet. La tecnología es la
droga de los tiempos modernos. Esto te distrae de tu propósito y
esclaviza tu atención hacia el exterior, que debe estar enfocada siempre
en tu corazón y en tu vibración interior si en verdad quieres encontrar
la paz del espíritu. No viniste aquí para distraerte con los placeres
efímeros sensoriales, sino para realizar tu Ser que es la suprema y
eterna dicha y servir a la humanidad. ¡Sé fuerte!
No te hagas daño, No continúes con tu pareja si ya se perdió la magia;
si él o ella no puede ver tu grandeza y tu ángel. Quizás hay cariño y
respeto, pero eso no es estar enamorado.
No pierdas tu vida al lado de alguien que ya cumplió su misión contigo.
No te hagas daño, No postergues tus sueños. Muévete y confía.
Recuerda estás dos palabras mágicas: muévete y confía. Ambas son imprescindibles para alcanzar el éxito.
Si no te mueves nada sucederá, y si te mueves con dudas e inseguridad en tu mente, tampoco nada.
Autor: anónimo
No hay comentarios:
Publicar un comentario