miércoles, 20 de diciembre de 2023

NAVIDAD DIFRENTE NAVIDAD 2ª Parte (Por José Miranda)

 

Viene de la 1ª Parte      En la “escuela de la vida”, cada año es un curso o ciclo de formación, y al final del mismo llegan los exámenes, cuyo contenido es un resumen de lo más significativo de todas nuestras actuaciones de pensamiento, sentimiento y acción, pero entre la formación académica que recibimos como personas, y la formación Espiritual de la “escuela de la vida”, hay una gran diferencia, y es que en las escuelas de la vida física, tenemos a los profesores que nos enseñan y evalúan, y en la escuela espiritual somos los alumnos y también los que tenemos que evaluarnos, nos toca viajar en el tiempo hacia principio de año, y analizar de forma imparcial (sin favoritismos hacia sí mismos) todas las actuaciones que más nos han afectado a nosotros, y tanto o más importante, a las personas, animales y resto de componentes de la naturaleza de nuestro entorno.
 
Este trabajo nadie lo puede hacer por nosotros, nadie está capacitado para venir junto a mí, y decirme lo que estuvo bien o mal, nadie estaba dentro de mí, cuando yo hice lo que hice, y por tanto, nadie conoce los motivos que me condujeron a la acción, por eso nadie me puede evaluar, pero si yo estoy interesado en mejorar como persona y Ser espiritual, no me queda mas remedio que vestirme la “toga”, y nombrarme abogado y juez de mí mismo, y naturalmente que para abogar por mí, y dictar veredicto, necesito conocer lo más notorio y significativo de todo el año, para saber que es lo aprendido y superado, y también lo pendiente y prioritario para el siguiente.
 
Es posible que tú que estás leyendo te estés planteando, que a que viene tanto lío y complicación, con lo fácil que resulta tirar para adelante en la vida sin más ni más, y que duda cabe que también es una opción válida, pero si todo lo que yo pienso, siento y realizo lo doy por bueno, es que creo que soy perfecto, y si me considero perfecto, está claro que no hay nada que mejorar, nada que cambiar, y, ¿Qué ocurre cuando en mi persona no hay ningún tipo de progreso, mejoramiento y cambio?, sencillamente me quedo estancado en el pasado, y desfasado con todo lo actual, y ello dificulta mis relaciones de todo tipo, y las posibilidades de éxito, disfrute y pasármelo bien se reducen.
 
El Espíritu de la Navidad no es una entidad espiritual que nos visita para dar rienda suelta a nuestros desenfrenos, y con la excusa de que es Navidad, entregarnos a todo tipo de excesos, con grandes perjuicios para nuestra salud, y también para nuestra economía, que en algunos casos es lo que suele ocurrir.
 
Yo creo que llamamos Espíritu de Navidad, a la concurrencia de unas energías espirituales de un orden y nivel superior al nuestro, para con su cercana presencia, transmitirnos sentimientos de fraternidad y hermandad, que nos serán de una gran ayuda a la hora de analizar nuestra obra de todo un año, y también nos ayudarán a conseguir una disposición interior adecuada, para que de forma natural, nos brote el sentimiento de perdón y el deseo de reconciliación, sobre nosotros en principio, y tanto o más importante, sobre las personas, que por motivos varios, hallamos tenido problemas en nuestras relaciones.
 
En lo que se refiere a sentimientos negativos, mal querencias, etc., el año hay que empezarlo de cero, y al final de año, uno de los muchos significados de la Navidad es cerrar el año también a cero.
 
Cada año es un ciclo de vida independiente, y dentro del mismo hay todo cuanto debe de haber, según nuestro nivel de progreso, capacitación y necesidades.
 
 Si las cargas pesadas de este año, no las resolvemos para quedar a cero, el año siguiente iremos sobrecargados porque portamos lo que corresponde al año actual, más lo pendiente del anterior.
 
Los problemas de relación con nuestro prójimo, y sobre todo con las de nuestro cercano entorno, suponen unas de las más pesadas cargas, y un enorme gasto de muchos tipos de energía, porque nos producen luchas internas por sentimientos encontrados, porque por un lado las quieres, y por otro hay algo que no toleras y te produce desarmonia o malestar, y para poder dar solución favorable a todos estos tipos de problemas, y quedar en paz, necesitamos una ayuda del Amor y la Sabiduría Divina, y esa ayuda nos la brinda nuestro querido Espíritu Mágico de la Navidad. Esta es una parte de la misión que nuestro querido Espíritu trae con motivo de su visita.        Continúa en la 3ª parte.

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