¿QUE SUCEDE DESPUÉS DE LA MUERTE?
Vamos
a analizar lo que experimenta el alma después de su separación del
cuerpo. Estos son los momentos más relevantes de la experiencia del otro
mundo, se apoyan en la serie de testimonios recopilados por el Dr.
Raymond Moody. Estos son los sucesos que ocurren luego del deceso del
cuerpo físico.
- VERAS TU CUERPO.
Cuando
uno fallece, no se da cuenta del hecho. Y sólo después de ver a su
doble yaciendo inanimado allá abajo y cuando se convence que no puede
comunicarse, se da cuenta que su alma salió del cuerpo. A veces, en caso
de un accidente, cuando la separación con el cuerpo es instantánea e
inesperada, el alma no reconoce su cuerpo y piensa que ve a otra
persona, parecida.
La
visión del doble y la imposibilidad de comunicarse crean un fuerte
golpe en el alma, ella no está segura de si es realidad o es sueño.
- LA ALEGRÍA DEL ALMA.
Habitualmente
la muerte está precedida por la enfermedad y los sufrimientos. Al salir
del cuerpo, el alma se alegra de no sentir más el dolor, la presión, la
asfixia, en cambio percibir que el pensamiento trabaja claramente y los
sentidos están apaciguados. El hombre se identifica con su alma, su
cuerpo le parece como algo secundario y ya innecesario, así como todo lo
material.
“Yo
salgo y mi cuerpo es una funda vacía”, explicaba un hombre que pasó la
muerte temporal. Él miraba la operación de su corazón, en curso, como un
“observador ajeno”.
Los
intentos de reanimar a su cuerpo no le interesaban en absoluto.
Aparentemente él mentalmente se despidió de la vida terrenal y estaba
listo para comenzar una nueva vida.
Sin embargo le quedaba el amor a sus parientes y la preocupación por sus hijos.
- EL TÚNEL Y LA LUZ.
Después
de ver a su cuerpo y lo que lo rodea, algunos pasan a otro mundo
puramente espiritual. Hay casos que obviando o no notando la primera
fase, llegan directamente a la segunda.
El
pasaje al mundo espiritual, algunos lo describen como un viaje por un
espacio oscuro que recuerda a un túnel. Al final de ese túnel llegan a
una lugar de luz supraterrenal.
“Sabía
que me estaba muriendo”, relata un hombre; “y nada podía hacer para
avisar, ya que nadie me oía... Me encontraba fuera de mi cuerpo –esto es
seguro, ya que veía mi cuerpo allá sobre la mesa del quirófano. Mi alma
salió del cuerpo. Por eso me sentía perdido, luego apareció esta luz
tan especial. Primero era algo débil, luego emitió un rayo muy fuerte.
Sentía el calor de esta luz, que cubría todo, pero no me impedía ver el
quirófano, los médicos y las enfermeras y todo lo demás. Primero, no
entendía qué pasaba, pero luego, una voz desde esta luz me preguntó si
estaba listo para morirme. Desde el momento en que la Luz comenzó a
hablar me sentí muy bien; me sentía fuera de peligro, y que Ella me
amaba.
El amor que irradiaba la Luz era inimaginable e indescriptible”.
- VERAS TU VIDA ENTERA.
Algunas personas que han pasado la muerte temporal, describen una suerte de examen de la vida llevada por ellos en esta tierra.
A veces este examen se producía durante la visión de la Luz extraterrenal, cuando el hombre oía la pregunta:
“¿Qué has hecho de bueno?”.
Inmediatamente
después de la pregunta, ante los ojos espirituales del hombre, pasaban
las imágenes de su vida terrenal, comenzando por su primera infancia y
en forma de una serie de imágenes rápidamente cambiantes de los
episodios de la vida, donde el hombre veía con toda nitidez y detalle
todo lo que había pasado. Aquí tenemos uno de los típicos relatos que
ilustran un proceso de esta inspección:
“cuándo vino la Luz, me preguntó ¿qué hiciste en tu vida?,
¿qué puedes mostrarme? o algo por el estilo.
Y entonces comenzaron a aparecer estas imágenes.
Eran claras, tridimensionales, en colores, y se movían.
Delante de mí pasó toda mi vida... Aquí, yo todavía una niña pequeña, juego cerca del arroyo con mi hermana...
Los acontecimientos en mi casa... la escuela... Me casé...
Todo
se sucedía delante de mis ojos en los más mínimos detalles. Veía casos
en que fui engreída, cruel... Me avergonzaba de mí misma y deseaba que
nunca hubieran ocurrido.
Pero cambiar lo vivido no era posible”.
- ENCUENTRO CON LOS SERES AMADOS.
Algunos
cuentan los encuentros con sus parientes o conocidos ya muertos. Estos
encuentros, a veces, se producían en las condiciones terrenales, y a
veces en el entorno del otro mundo.
Así, por ejemplo, una mujer que pasó la muerte temporal, oyó al médico decir a sus parientes que estaba muriendo.
Habiendo
salido del cuerpo y elevándose, vio a sus parientes y amigos ya
muertos. Los reconoció, y ellos estaban contentos de encontrarla. Otra
mujer, vio a sus parientes que la saludaban y le daban la mano. Estaban
vestidos de blanco, se alegraban, y parecían felices... “y de repente me
dieron la espalda y comenzaron a alejarse; mi abuela me miró, sobre el
hombro, y me dijo:
te veremos más tarde, no esta vez...” “Ella murió a los 96 años, y aquí lucía, digamos, como de 40 – 45, sana y feliz”.
- EL LENGUAJE DEL ALMA.
En
el mundo espiritual las conversaciones transcurren no en la lengua
conocida del hombre ni en ninguna lengua humana, sino aparentemente por
medio del pensamiento. Por eso, cuando los hombres vuelven a la vida,
les es difícil transmitir exactamente las palabras que usó la Luz, el
Ángel, o algún otro con quien se encontró. Por consiguiente, si en el
otro mundo los pensamientos “se oyen,” debemos aprender aquí a pensar
siempre lo bueno y lo recto, para no pasar vergüenza luego allí, de
aquello que hemos pensado involuntariamente.
- EL Retorno.
A veces al recién muerto se le da posibilidad de elección:
quedarse allí o volver a la vida terrenal. La voz de la Luz puede preguntar por ejemplo: “¿Estás listo?”.
Muchos
están atraídos por el deseo de terminar alguna misión en la tierra. Al
volver ellos afirman que Dios les permitió volver y vivir porque la obra
de su vida no estaba terminada. Ellos aseguran que el retorno es
precisamente el resultado de su propia elección.
Esta
elección fue aceptada porque obedecía al sentido del deber y no por
motivos egoístas. Así por ejemplo algunas eran madres y querían volver
con sus hijos pequeños. Pero había casos en que se les ordenaba volver, a
pesar de su deseo de quedarse allí.
El alma ya estaba llena de alegría, amor y paz, estaba bien allí, pero su tiempo todavía no había llegado.
Pero si nos toca quedarse, la luz blanca nos juzgará y su fallo será el inicio de una nueva vida después de la muerte....
Dr. Raymond Moody.
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