Hola gentes, hoy voy a exponer una mas de mis abstractas ideas por la que me han dicho que estoy como una cabra, pero el asunto es que yo creo en ella y me gusta, y en lo que la he practicado me ha dado muy buenos resultados y ello me hace ser solidario con la cabra.
En el día de ayer iba yo por la calle y me encontré con algunos conocidos, me preguntaron que qué tal estaba de salud, y le contesté que estaba viviendo un proceso doloroso por un problema de lumbalgias un pinzamiento y otros derivados, una de las personas me rectificó diciéndome que eso no es vivir, que se trata de un padecimiento puesto que resulta bastante doloroso.
Volví a decirle que en mi caso se trataba de la consecuencia de lo mal que en tiempo anterior he tratado a mi cuerpo, y las consecuencias nunca vienen a modo de castigo o padecimiento, que el cuerpo tiene su propio lenguaje y que como en avisos anteriores no le di importancia y seguí haciendo el “Burro” pues he sido yo quien he obligado a mi naturaleza a emplear un lenguaje contundente al que no puedo posponer de nuevo, y que en vez de verlo y sentirlo como un fatal padecimiento, lo hago a modo de vivencia para extraer toda la información y capacitación que en lo sucesivo me permitirá no cometer el mismo error.
En vez de adoptar actitud de sufridor, adopto la de investigador y estudiante de la Vida y mi naturaleza, y por supuesto que desde esta perspectiva puedo seguir amando a mi cuerpo aunque me esté obligando a vivir un proceso doloroso, es el pago por un conocimiento que no acepte cuando en un tiempo anterior se me ofrecía por acción del amor y sin apenas dolor.
Naturalmente que me confirmaron nuevamente que estaba como una “cabra”, que si pertenecía a alguna secta de esas raras o algo así, y yo les agradecí sus consejos y buena voluntad, y les confirme de nuevo que loco o cuerdo estaba convencido de que mi opción era la mejor.
En la sociedad existe un modelo de actuación o conducta generalizada y muy popular, y se trata de quejarse y lamentarse cada vez que a nuestra vida llega algo que nos produce molestias, dolor o algún otro tipo de inconveniente, y después del quejido y el lamento viene la entrega al padecimiento, con el daño que en nuestra naturaleza psíquica, anímica y física ocasiona todo padecer para no arreglar o solucionar nada, es más, todo padecer produce considerables daños y disminuye nuestras capacidades y recursos para buscar la solución mas efectiva.
Pero eso sí, les contamos al prójimo nuestra película o drama, y como es lo habitual, las gentes nos comprenden y se solidarizan con nuestro padecer y nos compadecen etc. en estos casos no nos dicen que estamos como “cabras” porque se considera lo normal.
Pues yo soy “anormal” y nunca me entrego al padecer, me consta de que hay muchas otras opciones que no perjudican a mi Alma, ni a mi Corazón, ni a mi psiquis, y me permiten extraer los conocimientos que el acontecimiento intenta entregarme a modo de lección vivida en propia carne.
Nunca me olvido que estoy asistiendo a la “escuela de la vida” y que algunas de las lecciones que por amor no quise aprender y que son de urgencia, las tengo que vivir con dolor u otros inconvenientes para que no vuelva a ignorarla de nuevo, y la atienda con prioridad absoluta.
Y hasta aquí la idea abstracta de José Miranda, (alias el “cabra”) Saludos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario