domingo, 28 de abril de 2024

INFLUENCIAS ESPIRITUALES (Por Albert Barbens)

 

CUANDO HABLAMOS del astral inferior, queremos resaltar el hecho de que estamos tratando de planos rebosantes de vida que, a pesar de encontrarse en un diferente nivel de conciencia, se interpenetran con el nuestro. El patrón vibratorio que generamos con nuestra conducta, pensamientos y actos ruines nos imanta a ese plano. Debemos, por tanto, ser conscientes de que podemos estar siendo víctimas de influencias espirituales, entidades de baja condición, que caminan por el astral a la “caza del incauto” para obtener todo tipo de provecho.
Los habitantes de ese plano inferior pueden influir en los humanos encarnados de muy distintas formas y, habitualmente, lo hacen con el fin de generar comportamientos y actuaciones que en circunstancias normales no llegarían a suceder. Casi sin darnos cuenta, nos encontramos dentro de situaciones que no hemos deseado y de las que resulta muy arduo salir.
Nos dice la sabiduría popular que tenemos dos ángeles: Un Ángel bueno y un Ángel malo.
El Ángel bueno, comúnmente denominado “De la guarda”, (Nuestro compañero de viaje), junto con una serie de espíritus amigos, vela por nosotros, intuyendo y ayudándonos a desarrollar los valores internos. Valores irrenunciables para afrontar el progreso moral y espiritual. Aunque no seamos conscientes de ello, luchan en todo momento para frenar y entorpecer los envites de los espíritus negativos que desean impedirlo.
El Ángel malo es justamente lo opuesto. Se denomina así a los espíritus de orden inferior que incitan a los seres encarnados al materialismo, a la comodidad, al egoísmo y a los sentimientos de odio y rencor. Intentarán separarlos de quienes les animan al trabajo, a la lucha y al deseo de bien general. Su variedad es tan extensa como su estado evolutivo y son, en general, muy astutos, inteligentes y buenos psicólogos, dotados de gran malicia y completamente rebeldes hacia todo lo que represente progreso y evolución, bien para ellos mismos o para los humanos encarnados. Son auténticos especialistas a la hora de reconocer y explotar las debilidades de los hombres.(...)
Conociendo su proceder, debemos dar la justa importancia que merece este hecho, destacando que cada persona puede recibir influencias perniciosas de estos hermanos de evolución, según sean sus pensamientos, preferencias y sentimientos. Buscan siempre nuestras debilidades y potencian nuestros defectos para explotarlos en su propio beneficio.(...)
Todos somos propensos a recibir malas influencias de los hermanos del bajo astral. Nuestros defectos les invitan a interferir. Más no debemos olvidar que disponemos de ayudas inestimables: En primer lugar, nuestro compañero de viaje o Ángel bueno y, en segundo lugar, nuestra propia conciencia.(...)
MANUEL SAAVEDRA - Texto extraído de su artículo 'Influencias Espirituales'. Publicado en 'Amanecer Espírita'-.

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