domingo, 28 de abril de 2024

TODO ACTUAR ES UNA SIEMBRA, Y LAS CONSECUENCIAS LA COSECHA 1ª Parte (Por José Miranda)

 

Hola gente, ¿Qué tal estamos?  Hay mucha gente que dice que le gustaría estar mejor, yo lo he dicho durante mucho tiempo, ahora al final he comprendido que en cada momento estoy lo mejor que puedo estar, es la cosecha de todo lo que he sembrado y lo que por Ley me corresponde, he dejado de crear expectativas que al final no se cumplen según lo previsto, y solo por eso aunque el resultado sea bueno o aceptable puede que nos quedemos contrariados.

Y también hay mucha gente que no le salen las cuentas, porque dicen que siembran bien y cosechan no tan bien, o mal, y la fórmula es según siembras así cosechas.

La vida en toda su amplitud y longitud es una siembra constante, ya sea de pensamiento, sentimiento u obra, estamos siempre moviendo, modificando y creando energías que dan lugar a unos resultados concretos, que pueden significar posibilidades de bien, de mal o un poco de todo según la naturaleza de los mismos y la forma de crear y mover, y es a esos resultados a lo que llamamos “cosecha” y sin duda alguna que esa cosecha nos corresponde a nosotros en forma de patrimonio, y sus efectos nos harán la vida más fácil o agradable o difícil y penosa.

Y es aquí en este punto donde algunas personas creen que falla la fórmula, porque según ellos son lo mejor que pueden ser, y las cosas y los casos que le llegan no les satisfacen, no se corresponde con lo que han sembrado según ellos, y al respecto voy a argumentar según como yo lo veo.

Hay quien dice: “yo no hago mal a nadie y cumplo con lo establecido y no tengo la misma suerte que otros que a mi juicio son peores”.

Lo primero de todo no juzgar, nadie sabe quién es mejor o peor, porque solo conocemos una pequeña parte de las personas, y esa pequeña parte es lo que ellos dejan que se  vea, lo peor de nosotros siempre lo tapamos ante los demás, por eso apenas nadie nos conoce, yo he conocido a gente que según el vecindario eran de lo mejor, y su familia solía decir “llevatelo a casa una temporada y después hablamos” una cosa son las apariencias y otra las realidades, por eso no juzgar ni comparar nunca.

La Ley de Acción y Consecuencias en coordinación con la Justicia y Misericordia Divina se cumple con exacta y exquisita rigurosidad, nadie deja de recibir lo que le corresponde, ni tampoco nadie deja de pagar sus deudas, solo hay algunos casos de las almas muy endeudadas que después largas y pesadas expiaciones y trabajos conscientes a favor de causas nobles en beneficio de los demás, cuando no existe en sus naturalezas la posibilidad de incurrir en los delitos por los que se endeudaron, es entonces cuando la Misericordia Divina actúa condonando lo que le quede de deuda Karmica por saldar, pero sólo cuando las posibilidades de cometer los mismos errores son nulas.

Continúa en la 2ª parte, saludos. 

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