Tomar decisiones nos hace responsables de nuestra propia vida... y esto a veces resulta "incómodo". ¿Si sale mal? ¿Si no es la decisión correcta?
Entonces nos quedamos padeciendo, quejándonos o entregando el poder de nuestra vida en manos de otra persona.
El "beneficio secundario" de no hacernos responsables de nosotr@s (si no decido "no me equivoco", si decide alguien por mí "no tomo el riesgo de equivocarme ) lo pagamos carísimo!!! (Lic. Vilma Perren)
No hay comentarios:
Publicar un comentario