Hola gente, hoy es domingo de pascua, el día de resurrección según algunas formas religiosas, y aquí termina una vez más la representación teatral anual que todos los años nos gusta representar y vivir, como si se tratara de la mejor y más grata actuación del ser humano, porque según la historia fuimos nosotros los humanos quienes protagonicemos en vivo y en directo como ejecutores de todo lo que representamos todos los años, pareciera ser que nos sentimos orgullosos de aquellos acontecimientos y por eso los reproducimos cada año a modo de espectáculo.
Estos últimos días he estado atento a los acontecimientos que a través de los medios televisivos y otras formas de manifestación han tenido lugar, y siempre se aprende algo nuevo.
En días pasados hable de las creencias y el poder de vinculación y movilización que ejercen sobre todos nosotros, porque todos tenemos nuestras creencias, lo que cambia es la naturaleza y orientación de las mismas, en función de los pensamientos y sentimientos de los cuales partieron y se crearon, a través de las creencias edificamos todo un mundo al que gustosamente nos vinculamos y nos sentimos más o menos integrados.
Para orientarme e intentar comprender todo lo observado en estos días me he inventado una historia en la que soy el principal protagonista, he imaginado que me siento padre y madre de muchos hijos e hijas, y que yo ya no estoy aquí en el mundo físico, pero los observo, los sigo sintiendo y queriendo al igual que cuando estaba junto a ellos, pero soy energía espiritual y no puedo hablarles de forma sonora ni ayudarles con mis manos y recursos, porque no está dentro de mis posibilidades.
Y me he hecho una pregunta: ¿Cómo me gustaría que mis hijos se comportaran? Qué estuvieran recordándome, alabandome, adorándome, creando estatuas y figuras que me representen, invirtiendo muchos recursos, tiempo, energía y otros medios materiales, todo ello para intentar agradar y conseguir mis favores de amor y colaboración.
O mejor que se amen entre ellos, que se cuiden, que el más fuerte apoye al débil, que los recursos que iban a emplear en el intento de hacer posibles méritos para ganarse mi amor, los empleen en ayudase para que a nadie le falte lo necesario para vivir, como padre y madre ya los amo sin necesidad de demostraciones estériles, la mejor demostración es que hagan los unos por los otros lo que yo (Padre y Madre) en la condición de espíritu no puedo hacer.
Ese Amor que intentan demostrarme con alabanzas, halagos, adoraciones, sacrificios de tiempo recursos y otros medios, en mi labor de padre y madre siento que está mal "orientado", porque yo no necesito nada de eso, eso pertenece a lo humano, creo que todo ese Amor (si es que es Amor) debería estar orientado a favor de los más necesitados, porque ellos también son hijos míos, también los amo por igual, y por muchas alabanzas, adoraciones y otras acciones por el estilo, eso no me satisface porque lo que yo necesito es verles a todos en hermandad y que todos cuenten con lo necesario.
Son mis ideas del día que obedecen a mis creencias y
postulados de verdad, os dejo con vuestras reflexiones, amor y respeto para todos. Saludos.
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