jueves, 26 de junio de 2025

LA VIDA NO ESTÁ HECHA PARA SER ENTENDIDA (Por Carlos Luna)

 

A veces es la muerte la que, sin querer, nos enseña a vivir. Porque solo cuando algo termina, comprendemos el valor de lo que estuvo. Solo al rozar lo irremediable, entendemos lo urgente: reír más, odiar menos, dejar de fingir tanto.
La vida no está hecha para ser entendida. Está hecha para sentirse. Para perderse, para buscar sentido donde no lo hay, para dejarse llevar por lo absurdo y, aun así, seguir apostando por la belleza.
No importa cuánto intentes controlarlo todo… nada es tuyo del todo. Y eso no debería asustarte, debería liberarte.
Un poco de locura, entonces, no es rebeldía. Es una forma de ternura hacia lo finito. Porque si el mundo arde, si todo se escapa, si el tiempo siempre corre… al menos que nos encuentre vivos. Con el alma despeinada, el corazón abierto, y la risa intacta, como quien sabe que no hay salvación, pero igual decide bailar.

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