Hermano, esto va más allá de técnicas, frases o juegos de atracción:
si no sabés habitar tu propia compañía con plenitud,
entonces todo lo que ofrezcas será una carencia disfrazada.
Muchos hombres se meten en relaciones, salen a buscar mujeres, seducen, escriben, se obsesionan…
pero no por plenitud,
sino por vacío.
No buscan compartir su vida,
buscan a alguien que los distraiga de ella.
Y eso se nota.
Ella lo percibe.
Porque por más que lo maquilles con seguridad o carisma,
el hambre de validación no se puede esconder.
es un hombre que no ha hecho las paces con su sombra.
Y un hombre que huye de sí mismo…
jamás podrá sostener a una mujer con fuerza.
La elige.
No se arrastra por afecto.
No se engancha por carencia.
No entrega su energía solo porque alguien le presta atención.
Ya construyó su templo.
Ya creó una vida tan rica, tan profunda, tan sólida…
que cuando una mujer entra, entra a un mundo.
No a una necesidad.
Por eso existe “Dominio Total del Ser”:
para que te conviertas en ese hombre que no busca completarse con nadie,
sino que ya es completo.
Y desde ahí, comparte.
Desde ahí, atrae.
Desde ahí, enciende.
Porque cuando vos ya no necesitás que nadie te elija,
ellas empiezan a elegirse para estar con vos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario