Hay vínculos que te encienden…
pero no te cuidan.
Que te hacen sentir vivo…
pero solo porque activan
heridas viejas.
Lo que muchas veces llamás conexión, es activación.
Es tu sistema nervioso reconociendo una dinámica
que ya vivió: la espera, la intensidad, el rechazo… el caos.
Y no es porque estés roto/a
Es porque lo conocido se siente seguro, aunque duela.
¿Cómo sabés si estás en un vínculo activado?
Empezar a salir de ese ciclo no es fácil.
Pero se puede.
Con presencia.
Con regulación.
Con vínculos nuevos que no te activen, sino que te abracen,
te aquieten con paz...
Y al principio, eso puede sentirse aburrido.
Pero en realidad… es seguridad.
Abrazo de Luz 
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