martes, 3 de febrero de 2026

SOBRE NUESTRA CONCIENCIA (Por José Miranda)

 

Buenos días queridas gentes, ¿Qué tal estáis? Yo acabo de estrenar el martes, y se me ha ocurrido que podría ser interesante escribir algo acerca de nuestra conciencia, porque se da el caso que, siendo algo tan sumamente importante y significativo, somos muchas las personas que no tenemos ni idea de que se trata, hay personas que saben quien metió el gol del partido de fútbol tal, de la temporada tal, incluido todos los detalles, y no saben nada sobre lo que es la conciencia ni los beneficios que aporta a todas las actuaciones del ser humano.
 
Mis conocimientos respecto a este tema, son mínimos, pues yo empecé a interesarme por estos temas hace solo unos cuantos años, pero lo poco que he aprendido lo valoro considerablemente, porque me ha permitido abrir puertas que dan paso a horizontes nuevos, donde puedo evidenciar nuevas formas y realidades que no sabía ni que existían, las cuales me proporcionan satisfacciones indescriptibles y cuantiosos beneficios.
 
Ya hemos comentado muchas veces que existen personas muy volcadas e interesadas en todo lo externo, todo lo que es de nosotros hacia fuera, y de lo interno apenas saben ni lo estrictamente necesario, no están interesadas en el conocimiento interior, no saben nada de la conciencia, ni la personalidad, alma, espíritu, psiquis y muchas otras realidades, que por lo general son las que hacen que nos movamos de un lado para otro, y al no ser sabedores de lo esencial y obrar en consecuencia no siempre a favor de nuestros intereses.
 
Todo lo que pensamos, sentimos y hacemos, parte de nuestro interior, todo cuanto somos y tenemos es el resultado o consecuencia de nuestro pensar, sentir y actuar, por eso afirmo una vez más lo importante que es el estar consciente y atento a toda actividad y movimiento que se produce en nuestro interior, porque es muy importante que sea nuestra conciencia la encargada de supervisar y dar aprobación o negación, a toda acción o proyecto que nos surja o nos podamos plantear, también es desde nuestra conciencia donde parte el nivel de responsabilidad ante las consecuencias de nuestros hechos.
 
Nuestra conciencia, no solo esta formada por la síntesis de los conocimientos, capacidades y percepciones de nuestro entorno próximo, contiene vías de comunicación directas con Seres espirituales encargados de nuestra custodia, ayuda, guía, protección y alguna otra cosa más que en algunos frentes espirituales y religiosos se les llama: “el ángel de la guarda” “el protector” “el guía espiritual” etc.
 
Y al igual que aquí contamos con una familia que en tanto no somos autosuficientes velan por nosotros, en la dimensión desconocida, a la que pertenecemos cuando no estamos aquí en la condición de personas, también contamos con una familia que se interesa y vela por nuestra seguridad e intereses, pues bien, toda información que nos tienen que transmitir todos los seres que hemos nombrado, lo hacen a través de la “voz de la conciencia”, la “intuición”, y algunas otras vías de percepción y mecanismos de comunicación internos.
 
Cuando estamos atentos y prácticos en escuchar y atender a la voz de nuestra conciencia, tanto nuestra familia espiritual, como los Seres encargados de nuestra ayuda y custodia, encuentran facilidad para comunicarse con nosotros y poder prestarnos su colaboración, pero en los casos en que ni la escuchamos, ni la atendemos, ni nos interesa o ni tan siquiera sabemos que existe, a veces nos quieren ayudar o advertir o informar, pero no encuentran la forma porque nosotros estamos con nuestra atención de continuo en otros intereses y direcciones, y no nos enteramos de nada. 
 
En la conciencia también están a modo de esencia los datos más significativos, conocimientos, puntos de referencia, moralidad, ética, esquemas de orientación, etc. de nuestras experiencias de otras existencias,, por eso ante una situación nueva que para nada conocemos en la actualidad, nuestra conciencia nos puede informar a través de la intuición o el presentimiento la forma más conveniente de proceder, pero claro esta, hay que saber que existe la conciencia, y prestarle la debida atención.
 
Como el tema da para mucho, por hoy lo voy a dejar recordando que todo lo expuesto solo es mi forma de ver y apreciar todo lo relacionado con el tema, saludos y os invito a que valoremos, amemos y prestemos atención a nuestra conciencia, es como el padre y la madre al servicio del hijo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario