Buenos días gentes, hoy me he levantado bastante contento, y en parte creo que es porque en el día de ayer hube de resolver algunas circunstancias con alto nivel de dificultad, y creo que lo he resuelto bien, y no me han afectado en lo mental y anímico, en ocasiones anteriores, ante situaciones parecidas terminaba bastante afectado, y esto significa que voy aprendiendo a mantener la paz y serenidad ante la tempestad, y desde la serenidad se actúa con mas certeza y coherencia.
Ayer escuché a álguien que hablaba de que es mas importante el "para qué" que el "porqué", en principio no le daba cogido el punto, despues que puso algún ejemplo, lo encontré interesante, voy a poner algún ejemplo.
Algunas veces, a modo de queja o protesta hemos dicho: ¿Porqué me tiene que suceder esto?, y esta exclamación no nos ayuda casi para nada, sin embargo si nos preguntamos: ¿Para qué me sucede a mi esto?, de esta forma no se trata de queja o protesta, se trata de averiguar que he de hacer yo ante el hecho o evento.
Todo cuanto llega a nosotros nos trae algo, puede ser para aprender, para hacer, para evaluar, para ejercitarse en el árte de reaccionar, para poner a prueba nuestra paciencia, nuestra tolerancia, nuestra capacidad de amar, etc. y estoy de acuerdo que es mas importante averiguar cual es mi papel o cometido ante la circunstancia, el para qué se me presenta, que el porqué.
En algunas ocasiones, he mirado hacia arriba algo contrariado, y le hé dicho a Dios, ¿Porqué?, !no lo entiendo!, y ahora comprendo que hubiera sido mas acertado el preguntarle con amor y respeto, por favor, dime "para qué" me envias esto, y con mucho gusto lo resolveré, la actitud y predisposición es diferente, mucho mas provechosa y acertada la segunda opción, el seber el porque, la mayoría de las veces no nos soluciona nada, pero si conocemos el para que, podemos pasar a la acción y resolver o ejecutar.
Y hasta aquí, la movida craneal del día, portaos bien, y hasta otro momento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario