Hola gentes, ¿Que tal van esos ánimos?. Yo el Ánimo, la ilusión, la esperanza y alguna otra cosilla más, es la prioridad a partir de cada despertar, siempre que puedo o me acuerdo es la primera parte de mi desayuno, es parte del alimento de mi Ser, después sigo con el café con leche, las tostadas y algo más, y ese es parte del combustible que hace funcionar al conjunto de lo que soy, y cuando he proporcionado el combustible al Ser y al cuerpo, dirijo mi actividad en otras direcciones de acuerdo con mis prioridades del diario.
Y de la actividad vamos a hablar hoy, el Dtor. Miguel Ruiz en su libro "los cuatro acuerdos" en el cuarto acuerdo nos dice así: HAZ TODO LO QUE PUEDAS, PERO NO MÁS DE LO QUE PUEDAS. Se refiere a que debemos dar el máximo de nosotros en todo momento, pero no más de lo que nos permiten nuestras posibilidades, nos invita a valorar la actividad y reconocerla como el fenómeno que transforma la "nada" en la "vida", todo proceso necesario para la creación o continuación de cualquier forma de vida, se desarrolla mediante la actividad, donde no hay actividad, no hay nada, porque la actividad está presente en todo, hasta en una piedra hay actividad, con el paso de los siglos cambia su densidad, consistencia y estructura molecular, existe una actividad muy lenta que origina transformaciones.
Todo cuanto existe en La Creación, está en constante actividad, en constante vibración y transformación.
Toda realización que hacemos, es mediante la actividad, nunca estamos inactivos, ya sea de pensamiento, sentimiento, deseos, acciones, etc. siempre estamos en actividad.
De ahí lo importante de adquirir cada vez mayores niveles de conocimiento y control, para que nuestra actividad este cada vez mas orientada hacia lo constructivo y en beneficio de todo y de todos, porque todo actuar es una siembra, que en su momento regresará a nosotros en forma de cosecha y de forma inevitable se nos entregan las consecuencias producto de nuestro actuar.
Recomendación del día: Hagamos todo lo que podamos poniendo lo mejor de nosotros en cada actuar, y cuando estemos cansados o inapetentes, cambiamos de actividad para equilibrar, el propio descanso en una actividad necesaria para restaurar las energías físicas, mentales etc.
Y si tenemos a alguien cerca al que podamos dar un cariño o un achuchón, tampoco está nada mal, procurar ser activos y sobre todo buena gente, que ese Señor o Dios que dicen que hay ahí arriba, de seguro que lo tendrá en cuenta.
Y ya sabéis, si no hay actividad, no hay vida, porque la vida es movimiento continuo y transformación incesante. Un saludo.
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