sábado, 21 de octubre de 2023

SEGÚN DAS, ASÍ RECIBES (Por José Miranda)

  Hola gentes, el título de esta entrada es muy cuestionable según algunos criterios, pues hay muchas personas que dicen que dan de lo mejor que tienen, y reciben de lo peor.

Se suele decir que la excepción no invalida las reglas, en ocasiones se dan condiciones especiales, y lo que es norma pasa a ser excepción.

Cuando damos un cariño a alguien, hemos de abrir la puerta que corresponde al cariño para que salga desde nuestro interior, (que es donde se encuentra la fuente), en dirección a la persona, cosa o lugar donde va dirigido.

En nuestro interior hay un infinito numero de puertas, y cada una de ellas permite la salida o entrada de algo diferente, pero ese "algo" solo puede usar esa puerta y no otra, es como la pieza de un puzzle, que solo encaja en el lugar que le corresponde y no se puede colocar en lugar equivocado porque no encaja.

Cada idea, cada pensamiento, sentimiento, propósito o cualquier otra manifestación, tiene una frecuencia vibratoria determinada, y es esa frecuencia la clave que abre la puerta adecuada, tanto para salir como para entrar, porque las puertas cuando se abren permiten la circulación en ambos sentidos.

Cuando sentimos cariño hacia alguien o algo, la frecuencia en clave de "cariño" abre la puerta, y de nosotros se desprende una energía de bien hacia lo que sea, pero también otras energías de cariño de la misma frecuencia pueden entrar por esa puerta mientras permanece abierta, hacia nosotros.

 Se ha producido un intercambio de cariño, pero para que se produjera ese intercambio, primero de todo se tubo que abrir la puerta del cariño, y para que se abriera tuvimos que sentir cariño hacia alguien o algo, ese sentir llevaba la llave de la puerta que para salir tuvo que abrir, y una vez abierta entraron por ella otros sentimientos de cariño de otras fuentes externas y que al entrar nos complementa, ayudan y amplían las "cosillas del querer".

Hay ocasiones en las que creemos que estamos ofreciendo cariño o amor auténtico y no es así, porque detras de ese supuesto cariño hay una segunda intención, o esperamos algo a cambio, y en estos casos no es cariño auténtico, mas bien es de conveniencia, con lo cual la puerta que se abre corresponde a las conveniencias e intereses varios, y esta claro que por esa puerta por la que creemos que hemos ofrecido cariño, correspondía a otra frecuencia relacionada con nuestros intereses particulares, y por supuesto que por ella no podemos recibir cariño porque al pertenecer a una frecuencia diferente y no es la adecuada, y creo que es en estos casos en los que solemos decir que hemos dado lo mejor y recibido algo diferente.

Hemos personas que por falta de observación y control de nuestros pensamientos y sentimientos creemos ofrecer una cosa y en realidad es otra, el auténtico cariño y amor no es cuestionable por la mente, se expresa como una realidad sencilla y natural, una madre ama a su hijo y no esta tomando nota de que lo esta amando, lo vive y lo disfruta sin mas, y por supuesto que no espera nada a cambio.

De modo que, salvo alguna excepción sigo afirmando que de lo que damos recibimos, el mundo es como un frontón, siempre te devuelve lo que sobre él viertes, y hasta aquí la reflexión del día, un saludo.

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