Cuando
Buda dice: "Todo lo que te molesta de otros seres, es sólo una
proyección de lo que no has resuelto de ti mismo", significa que debes
desarrollar la aceptación.
Buda
no quiere decir que si el otro es un delincuente, tú seas un
delincuente; o si el otro es un asesino, tú seas un asesino; o si el
otro es un ladrón, tú seas un ladrón, etc... (lo mismo con el egoísmo,
la envidia, el odio, el rencor, etc.).
Lo
que Buda quiere decir con esta reflexión es que si el otro es un
asesino y a ti te molesta, te incomoda, sientes malestar interior, es
porque no lo has comprendido, y por tanto, no lo has aceptado. Pones
resistencia ante la delincuencia, o ante la violencia, o ante el
egoísmo. Poner resistencia es negar, no aceptar, y esto te causa
sufrimiento.
Puede
ser que una persona delincuente, haya tenido una infancia muy dura y,
para sobrevivir y poder alimentarse, haya recurrido a la delincuencia.
O
puede ser que un ser lleno de odio y rencor, haya tenido una infancia
con mucha falta de amor de su madre y esto le cause un terrible
sufrimiento.
O puede ser que un ser haya sufrido abusos en su infancia o su padre era un abusador, y esté repitiendo el mismo patrón.
Cuando
juzgamos a los demás, sin comprenderlos, sin saber qué tipo de
experiencias han vivido, sin saber su historia y lo mucho que sufren y
han sufrido, es cuando debemos mirar en nuestro interior. Porque no
significa que los demás sean "malos" (esto es solo un juicio de la
mente, del ego), es nuestra falta de comprensión, falta de aceptación, y
falta de amor incondicional.
Y esto es lo que debemos resolver en nosotros mismos.
En
el momento en el que llegas a aceptar verdaderamente lo que te molesta
de los demás, automáticamente deja de afectarte. Entonces, ves las cosas
(la vida) desde otra perspectiva, con más comprensión, con más
compasión, con más amor.
Y en este estado, surge el perdón de forma natural.
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