Para reflexionar… Psicóloga Lucía Argoytia
“Si te das cuenta, la gente que anda esperando responsabilidad afectiva de parte de los demás son quienes más están destinados a sufrir, por el simple hecho de que no podemos controlar lo que hacen las demás personas.
En una década de guiar personas hacia su empoderamiento y la trascendencia de sus conflictos he escuchado de todo:
“Sólo quisiera que me respete”
“Sólo quisiera un poco de reciprocidad”
“Que no me ame pero entonces que ya se vaya y que no juegue conmigo”
“Es que es cuestión de educación”
Etc, etc… y siempre les hago la misma pregunta: ¿Quién te DEBE esas cosas?
Y es que nadie te va a dar esas cosas sólo porque existes. Te las van a dar cuando aprendas a dártelas a ti mismo primero… así es como te las ganas.
Respétate a ti mismo lo suficiente para irte de donde no te respetan.
Ámate a ti mismo lo suficiente para irte de una relación donde no hay reciprocidad.
Valídate a ti mismo lo suficiente para seguir adelante cuando alguien te “ghostee”.
Cuando TÚ tienes claridad sobre qué quieres, qué vales y qué mereces, NADIE puede jugar contigo porque dejas de ser dependiente.
Sufres mucho cuando andas por la vida esperando que el mundo llene tu vasija vacía.
Y ahí va algo que no nos enseñan de chiquitos:
Las expectativas que tenemos de las personas vienen de nuestro ego…
…por lo tanto, buscar que te den reciprocidad afectiva o que alguien tenga responsabilidad afectiva contigo es completamente egoísta. Viene de una posición de víctima y desempoderamiento, de que el mundo nos debe algo.
La realidad es que al final del día yo no puedo controlar lo que hace o no hace la gente… y agobiarme por ello se vuelve una decisión.
Yo ya aprendí que nadie me debe nada, que no puedo controlar lo que hace la gente y que mi libertad emocional está en mis manos y sólo en mis manos.
De lo contrario sólo sufro innecesariamente y es autoinfligido.
¿Elijo el camino de la víctima o el camino de la libertad?
Como decía Eleanor Roosevelt, nadie puede herirte sin tu complicidad.”
Web
Créditos al autor del texto y las imágenes 
No hay comentarios:
Publicar un comentario