lunes, 20 de junio de 2022

AMOR DE MADRES, O ERROR DE MADRES (Por José Miranda)

 

Hola gente, hoy voy a versar sobre algo que puede ser muy polémico, porque creo que los conceptos sobre lo que es el amor no están comprendidos y asimilados incluyendo las realidades y valores trascendentales y espìrituales.

Ya hemos hablado mucho sobre el “programa de realización de vida” y que su contenido incluye todas las circunstancias y situaciones que el Ser que viene a la vida física necesita para cumplir con el compromiso de realización según sus necesidades más apremiantes de progreso, y que de la resolución de forma favorable depende el aprobado o el suspenso de las evaluaciones de las asignaturas del actual curso de formación espiritual que está llevando a cabo aquí en este mundo, y es de su mayor interés y conveniencia el que las resuelva porque de no ser así tendrá que repetir en otra ocasión.

Hasta aquí todo perfecto, pero ahora entra en función eso a lo que equivocadamente le llamamos “amor de madre” y en algunos casos también “amor de padre” suelen ser menos pero también existen, y resulta que siempre que al “hijo” se le complican las cosas, intervienen, o bien su mamá o su papá y le solucionan el supuesto problema, resulta que el Amor y Sabiduría Divina había programado una evaluación para el alumno de esta “escuela de auto-realización del Ser, y ahora viene su mamá o su papá y le priva a su hijo del examen o evaluación que era lo que en ese momento más necesitaba, pero sus papás no querían que su niño se enfrentara a niveles de dificultad o a qualquier circunstancia o situación que le cause contrariedad o cualquier otro inconveniente, intentándole solucionar un imaginario problema le han privado de un examen o evaluación que ahora le obligarán a esperar un tiempo y todo lo que sea necesario para que se vuelvan a dar las circunstancias para de nuevo se vuelvan a repetir.

El mismo Amor de madre, si no se contempla desde lo trascendental puede ser perjudicial. Las dificultades que nuestros hijos han de resolver, porque en su vida se han presentado, son sus pruebas,sus exámenes, las evaluaciones de final de curso, no le hagas los deberes a tus hijos para que ellos se encuentren más cómodos y libres de la presión que ello significa, es parte de su formación personal y espiritual, es a lo que han venido, no actúes causándole grandes perjuicios en nombre del Amor de madre o padre.

Y algo mu importante a tener en cuenta es que en los “acuerdos de almas” nos comprometimos a ayudarles en sus necesidades de evolución, y cuando regresemos nos pueden reprochar y con razón el que les privemos de celebrar sus exámenes y por tanto no consiguieron el aprobado a causa de haberlos privado de poder hacer frente a los niveles de dificultad que le fueron exigidos.

Somos padres, pero también educadores y los hijos no son algo propio, son Seres a nuestro cargo durante un tiempo, y es de nuestra obligación el colaborar con su educación y formación en todos los niveles, porque es el motivo de su presencia en este mundo.

Este escrito no es un reproche para nadie, pues la mayoría de los padres actúan dando lo mejor de ellos mismos, pro sin lugar a dudas que todos hemos errado y aún erramos en el cumplimiento de esa arriesgada y difícil misión. Un saludo.

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