¿Cuánta
gente realiza, sin saberlo, los proyectos de personas que ni siquiera
conoce? Ustedes dirán: «No entiendo cómo es esto posible». Es sencillo:
los pensamientos y los sentimientos son fuerzas actuantes, capaces de
influenciar a los seres que por su estructura psíquica están preparados
para captar las ondas que otros les envían. De este modo personas
débiles terminaron cometiendo crímenes; fueron empujadas a ello por la
fuerza de pensamientos y sentimientos negativos que otras personas
habían emitido, proyectado. Y como la justicia humana no es
clarividente, no castigó a quienes lanzaron al espacio estos
pensamientos y estos sentimientos criminales, pero sí a aquellos que los
ejecutaron, cuando en realidad no eran los verdaderos culpables. Por
supuesto, estos fueron culpables de haberse dejado llevar y de haberse
debilitado al punto de convertirse en los instrumentos de corrientes
maléficas, pero los verdaderos instigadores de esos crímenes fueron
otros diferentes a ellos.
Por
consiguiente, ¡cuidado con sus pensamientos y sus sentimientos!, pues
se arriesgan a que sean realizados por otros. Y si son malos, la
Justicia divina los hará a ustedes responsables
Omraam Mikhaël Aïvanhov
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