Hola gentes, la realidad que expresa el título de esta entrada creo que son pocos los que lo tienen claro, porque a lo largo y ancho de la historia salvo excepciones han sido competidores y hasta verdugos los unos con los otros.
Un día es un ciclo de vida que consta de día y noche, en cada mitad del ciclo se procesan realidades diferentes, y todas ellas igual de importantes para el funcionar de la Naturaleza, sería de lo más absurdo pensar que el día y la noche son rivales, o que andan compitiendo entre sí, que el uno se cree mas importante que el otro, más imprescindible que el otro, y sí es acertado pensar que son complemento indispensable el uno del otro.
Al igual que ocurre con el día y con la noche, también ocurre con muchas otras realidades, y quizás la más importante de todas ellas somos los humanos en nuestra condición de mujeres y hombres, y es aquí precisamente donde yo quería llegar, porque no vamos a hablar del tiempo, vamos a intentar comprender ese comportamiento tan absurdo y disparatado que tenemos la mayoría de todos los humanos, que en vez de sentirnos solidarios, compañeros, fieles colaboradores, complemento, etc. las mujeres y los hombres al igual que el día y la noche, hacemos de nuestra convivencia y relación, una encarnizada lucha por el poder y el dominio del uno con respecto al otro, salvo excepciones.
A lo largo de toda la historia se ejerció el dominio y la subyugación del uno hacia el otro, cada uno de los sexos utiliza su poder, el hombre al ser mas fuerte físicamente, utiliza la fuerza bruta, y la mujer es más fuerte en los aspectos psíquico y anímico, y de una forma un tanto sutil, en la mayoría de los casos es la que lleva la batuta, la que dirige la orquesta, la que marca el son al que bailamos.
Presumimos de ser los Seres más inteligentes de la Creación, y en realidad nos comportamos de la forma mas torpe y absurda imaginable.
Padre y madre son fuerzas diferentes pero complementarias y se
necesitan entre sí, ninguna es más importante o superior a otra, y es
por eso que creo que tanto las rivalidades como las competencias son
improcedentes y absurdas, las energías y resto de recursos
que se invierten en luchas y confrontaciones entre ambos, es un
desgaste inútil, improcedente y propio de seres poco o nada inteligentes
y de escaso progreso moral y espiritual; mujeres y hombres somos dos
unidades que formamos un conjunto completo y armónico, una unidad de
creación.
Os invito a reflexionar sobre lo expuesto, y en la
parte que nos toque a cada cual, valorar y conceptuar a nuestro
complemento (mujer u hombre) tan importante e imprescindible como lo
podamos ser nosotros mismos, yo entiendo que aunque como personas somos
una unidad, en muchas de sus realidades somos incompletos y lo que nos
falta al hombre lo tiene la mujer y viceversa, juntos formamos una
unidad de "creación" apta para dar continuidad a la vida.
Y todo
ello debe procesarse bajo la acción del Amor y el Respeto, comportémonos
como Seres inteligentes y amorosos, y dejémonos de tanta rivalidad y
maltrato en una gran variedad de formas y manerasl.
¡Menos decir "te quiero" con la palabra, y más con nuestro comportamiento en el actuar del diario. Saludos
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