sábado, 30 de mayo de 2026

ACEPTA LA VIDA TAL COMO ES (Por Anamaria Garcia)

 

"Acepta la vida tal como es. Sabemos que la vida incluye el nacimiento, la enfermedad, la vejez y la muerte.
Es parte de la vida envejecer, enfermar y morir, pero no queremos que eso suceda.
Si nos rebelamos y protestamos, sufrimos más.
Si aceptamos la vida en todos sus aspectos —en momentos de felicidad, alegría y paz, pero también en momentos de enfermedad, vejez y muerte— entonces dejamos de sufrir, y el sufrimiento no solo no es un problema, sino que a través del dolor tenemos la oportunidad de experimentar el bienestar.
Para superar el miedo, comenzamos por tomar conciencia de él. Segundo, intentamos no huir.
Nuestra tendencia es huir del miedo porque no nos gusta y no queremos lidiar con él, pero el miedo siempre regresa.
Tememos que algo pueda suceder esta tarde o mañana. Vivimos con el miedo a la impermanencia.
Así que el segundo paso en la transformación es cultivar la intención de permanecer donde estamos, observar profundamente nuestro miedo y aceptarlo.
Si observamos y experimentamos profundamente el miedo, podemos notar cómo reaccionamos.
Podemos reaccionar con confusión o negación; o podemos responder al miedo con bondad, aceptación y compasión. Esta es la respuesta que conduce a la sanación
. Es el tercer paso: la comprensión. Como sabemos cómo sanar, no necesitamos esperar a que el sufrimiento nos sorprenda.
Con la práctica, nuestra atención plena se fortalece y se estabiliza, y ya no necesitamos que las semillas del sufrimiento surjan repentinamente.
Sabemos que yacen en lo profundo de nuestra conciencia; podemos invitarlas a que afloren a nuestra consciencia mental e iluminarlas con la luz de la atención plena.
Lidiar con el sufrimiento es como manejar una serpiente venenosa. Debemos conocerla y fortalecernos para manejarla sin dañarnos. Al final de este proceso, estamos listos para enfrentarnos a la serpiente.
Si nunca nos enfrentamos a ella, un día nos sorprenderá y una mordedura nos matará.
El dolor que sentimos en lo profundo de nuestra consciencia es similar: si crece y se hace grande, y no hemos practicado ni nos hemos fortalecido en la atención plena, cuando aparece, no hay nada que podamos hacer
. Por lo tanto, invitemos a nuestro sufrimiento a emerger solo cuando estemos preparados, pues solo entonces podremos afrontarlo con confianza.
Para transformar nuestro sufrimiento, no luchemos contra él, no intentemos deshacernos de él, simplemente bañemos nuestro sufrimiento en la luz de la atención plena...
Thay

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