La
clave, la gran clave es mantenerse siempre despierto… ¡incluso cuando
ustedes duermen! Sí, despiertos. ¿Por qué está dicho: «Velad y orad»?
Incluso los espiritualistas aún no lo han comprendido. ¿Para qué
permanecer vigilantes? ¡Es mucho más agradable dejarse llevar por la
pereza mental y psíquica! Y he ahí por qué, luego, pese al universo
desplegado ante ellos, pese a las estrellas y al Sol, pese a todos los
libros y a todos los grandes Maestros que están ahí para enseñarles, los humanos no avanzan. Duermen, no hacen sino dormir.
En
adelante, estén atentos, díganse: «Debo velar por no sobrecargarme. Sea
por el alimento, por los pensamientos y los sentimientos, voy a escoger
los elementos más livianos, más luminosos para construir mi cerebro, mi
corazón, mis pulmones. De este modo siempre estaré activo… incluso
mientras duermo». Sí, porque hay sueños de sueños. Cuando se ha
aprendido a estar atento, uno permanece vigilante incluso durante el
sueño. Aunque uno esté dormido, desde el otro lado escucha, comprende y
actúa.
Omraam Mikhaël Aïvanhov
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