jueves, 28 de mayo de 2026

NO INVOQUES DESDE LA HERIDA (Por Todos Somos Uno)

 

Antes de elevar un rezo por otros, enciende primero la vela de tu propio espíritu.
Quien no ha aprendido a sostener su propia luz, reza desde el vacío…
y un rezo vacío no protege: abre puertas de carencia, tristeza y desamor.
Primero pide por ti.
Por tu cuerpo, por tu alma, por tu camino y tu abundancia.
Después, cubre con tu palabra sagrada a tu sangre, a tu hogar y a quienes caminan contigo.
Porque la oración también tiene orden.
Primero tu fuego.
Después tu linaje.
Y solo entonces, si tu corazón está lleno y tu energía en paz, podrás elevar un rezo verdadero por alguien más.
No invoques desde la herida.
No supliques desde la escasez.
Aprende primero a hablar con el universo para salvarte a ti…
y luego tus palabras tendrán fuerza para abrazar a otros.
La magia de un rezo no vive en las palabras, vive en la energía desde donde nace.
Gaby Sanchez.

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