No existe la felicidad, existen momentos de felicidad.
Existen momentos de amor, deseo, satisfacción, divertimento, dolor, tristeza, asco, miedo …
Y si los momentos que consideras positivos son abundantes, dices que eres feliz.
Y si los momentos que consideras negativos abundan te consideras infeliz.
Hay personas a las que la sensación de miedo los hace felices, como los
amantes de deportes de riesgo, hay personas que tienen pánico al amor
porque es una emoción incontrolable.
Al final son sólo opiniones subjetivas, donde defines los instantes de tu vida de un modo u otro.
Nuestra existencia es como una melodía donde coexisten todos los
registros y sólo el modo en el que se ordenan tus instantes y cómo los
percibes te hace etiquetar tu vida como una vida feliz o infeliz. Si
tienes puesta tu atención en los momentos que identificas felices,
sentirás una vida feliz, si pones tu atención en los momentos que
consideras infelices, sentirás una vida infeliz. Pero siempre estarás
rechazado una parte de tu experiencia para definirte en la otra.
Existir es experimentar una sucesión de momentos que duran un segundo,
una vida, o siete vidas, que suceden dentro de un cuerpo físico y fuera
de él, momentos discontinuos en un continuo existir en el que lo único
constante, es la misma existencia.
Cuando dejas de buscar la felicidad y aceptas la melodía de la
existencia con todos sus registros, si aceptas ese suceder... empiezas a
experimentar algo mucho mejor que la felicidad que buscas, se llama
PLENITUD.
Gemma Pitarch
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