En mi opinión, aquellas personas que se proponen hacer cambios en sí
mismas porque lo necesitan, que saben que no deberían alargar más esa
relación de odio o frialdad consigo mismas, que tienen muchas cosas que
perdonarse y pocas ganas de hacerlo, que se mantienen machaconamente en
un estado que no las beneficia y sí las perjudica, o las que tienen que
soportar la falta de colaboración de su desestructurada Autoestima,
deberían hacer un ejercicio que podría convertirse en el primer paso de
un cambio a todas luces necesario.
Este ejercicio requiere de un
paso previo: tener por lo menos un mínimo interés por recuperarse y
tener deseo y voluntad para hacerlo.
RECUPERARSE:
Volver a tomar o adquirir lo que antes se tenía.
Antes, en algún momento de la vida, uno se tenía a sí mismo. Estaba en
su vida y la vivía. Se enfrentaba a las cosas y las resolvía. Encontraba
fuerzas y voluntad y, aunque fuera con esfuerzo, seguía adelante.
RECUPERARSE:
tr. Volver a poner en servicio lo que ya estaba inservible.
Uno puede llegar a considerarse inservible, no valer nada, ser un
fracasado, estar decepcionado con la vida que le ha tocado y consigo
mismo. Uno puede estar rabioso o desencantado. Harto. Pero es uno mismo,
y ningún otro, quien tiene que volver a ponerse en servicio.
RECUPERARSE:
tr. Trabajar un determinado tiempo para compensar lo que no se
había hecho por algún motivo.
Uno puede llevar ya algún tiempo, o mucho, sabiendo que tiene pendiente
de resolver ciertas cosas consigo mismo, y puede ser que tenga mucha
desesperación acumulada, bastantes decepciones amontonadas, ninguna fe,
ninguna voluntad, un desánimo de muerto, y la rendición preparada, y por
eso no se pone a trabajar en este momento de su vida para hacer por sí
lo que no ha hecho en los últimos tiempos. Ahora, en este mismo
instante, se puede tomar la decisión firme y el compromiso generoso de
trabajar en sí mismo como no lo ha hecho en los últimos tiempos.
RECUPERARSE:
tr. Aprobar una materia o parte de ella después de no haberla aprobado en una convocatoria anterior.
Sí, es posible que ya se haya hecho algún leve y descorazonado intento
de empezar a arreglarse, pero… hasta ahora se ha fracasado. No ha salido
bien. Faltaban algunos de los elementos necesarios para lograrlo. Ahora
es otro momento y puede que sea otra circunstancia diferente. Y puede
ser el momento de conseguir lo que no se consiguió antes.
RECUPERARSE:
prnl. Volver en sí.
Volver en sí o volver a sí mismo. A lo que uno es realmente. A lo que
uno era antes de entrar en ese desánimo, esa flojera, esa rendición.
Volver a ser lo que se era antes es una excelente propuesta.
RECUPERARSE:
prnl. Dicho de una persona o de una cosa: Volver a un estado de
normalidad después de haber pasado por una situación difícil.
Todos hemos pasado por una situación difícil. De esto no hay duda. No
hay quien se libre de haberse enemistado consigo mismo en alguna
ocasión, de haberse sentido decepcionado por causa de los otros o por
las circunstancias de su vida, de sentirse en guerra con las
experiencias que ha tenido que vivir, o de rendirse ante la creencia de
que ya no tiene remedio y no merece la pena luchar.
Ya queda claro que RECUPERARSE es necesario en estos casos.
¿Cómo hacerlo?
Conviene juntar todos los restos de amor y cariño que pueda sentir uno
hacia sí mismo, darse cuenta de que sobreviven buenos valores en el
interior, que se tienen ciertas cualidades, que tras el pesimismo o la
rendición hay una parte de nosotros que quiere que nos recuperemos, y
que estar mal no es el estado que nos apetece de verdad.
Conviene animar un poco a la Autoestima y desempolvar el corazón y los buenos deseos. Sentir el deseo de estar mejor.
Entonces es cuando viene el ejercicio difícil… pero necesario.
Cuando ya exista claro ese deseo de reconciliación, y un poco de
voluntad para remediarlo, entonces es cuando hay que ponerse frente a un
espejo, mirarse directamente a los ojos, desde el amor, desde la
comprensión y la aceptación, desde la buena voluntad de perdonar si
hacer falta y de inaugurar un nuevo presente.
Entonces es cuando hay que preguntarse: ¿Soy recuperable?
Y si una voz apenas audible dice que sí, si las lágrimas dicen que sí,
si un escalofrío dice que sí, si la voz acallada del amor propio dice
que sí, o si un deseo tímido dice que sí, entonces es el momento de
ponerse en marcha, sin vuelta atrás y con decisión, y ponerse a la
hermosa y gratificante tarea de RECUPERARSE.
Y si crees que hay algo en ti que tienes que recuperar, ponte a ello.
Te dejo con tus reflexiones…
Francisco de Sales
domingo, 30 de julio de 2023
¿ERES RECUPERABLE? (Por Emma Fernandez)
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