Puesto
que mucha gente entraría en pánico si los "extraterrestres"
interviniesen directamente en la Tierra, estos seres eligieron encarnar
en cuerpos humanos y caminar entre nosotros para compartir sus dones. En
su interior, ellos son similares a cualquier otra persona: bellas
chispas de luz divina provenientes de la misma Conciencia. Sin embargo,
como han tenido vidas en otros planetas y dimensiones, las almas
estelares pueden parecer extrañas en su comportamiento o apariencia.
Socialmente
"torpes", en gran parte debido a su inexperiencia en este planeta, las
personas estelares pueden sentirse rechazadas o incomprendidas por otros
en reiteradas ocasiones. Muchas de estas almas vivieron una niñez en la
que recibieron burlas y maltratos, algo que ha podido prolongarse hasta
la edad adulta. Estas experiencias conducen a que la persona estelar
acabe sintiendo una añoranza especial por un planeta en el que pueda
encajar y sentirse integrada: "Deseo marcharme a mi hogar"...
Sin
embargo, a medida que su vida en la Tierra avanza, las semillas
estelares comprenden que existen muy buenas razones para encontrarse
encarnadas en este lugar y en esta época. Ellas no vienen a ser como los
demás, y su misión es precisamente esa: marcar la diferencia y
establecer nuevos paradigmas, creencias y energías en un planeta
acostumbrado a operar desde la inconsciencia y el desarraigo del Ser. Si
tú eres una de estas almas, ahora mismo una sensación de reconocimiento
y familiaridad estará invadiendo tu alma y tu corazón... 


.
Javier López Alhambra
No hay comentarios:
Publicar un comentario