jueves, 13 de julio de 2023

LA EXPERIENCIA MORAL, EL DESEO (Por Sabiduría ancestral)

 

Hemos culpado al deseo de todos los males, hemos acusado a nuestro instinto de crecimiento y evolución como el mal de todos los males; en verdad el mal no es el deseo..., sino su falta, la falta de ilusión, pasión, de fuego por la vida que la consume, sin gloria.
Desear algo, saber lo que quiero y ir a por ello..., es el motor que mueve la vida; sin deseo, sin imaginación la experiencia es rutina sin valor.
Limitamos el poder de creación, el poder de soñar, de disfrutar con todos nuestros sentidos y energías, ocultando y distorsionando el conocimiento y la conciencia divina y material.
La moral y las leyes del hombre tratan a todos por igual, sin reconocer la individualidad y autenticidad, creando la emoción de la culpa y la obligación..., y dividiendo las energías que poseemos.
La moral no es seguir algo, porque lo dice otro..., otro no te puede decir que está bien o mal, la moral no es renunciar a tus valores, principios, ni ideales; la moral ajena no es la mía, yo tengo mi propia conducta, patrones, personalidad y singularidad dentro del todo.
La moral no está fuera, no es la verdad, de lo que cada uno es y vibra...; existe una ética personal, una conducta, que plasma los valores intrínsecos de cada individuo... en coherencia, armonía y amor para con todo ( MJ11).

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