lunes, 31 de julio de 2023

PAREJAS Y AMORES A LA CARTA O DE DISEÑO (Por José Miranda)

 Buenos días queridas gentes, este título sobre el que hoy voy a versar, se me ocurrió después de escuchar a muchas personas hablar acerca del tema, hablaban de personas de diseño, personas a la carta, algunas de las personas están emparejadas pero muy insatisfechas, porque sus parejas no son como deberían de ser, le sobran muchas cosas en un sentido, y le faltan muchas otras en otro u otros sentidos, un desastre.

Todos coincidían en un criterio común, y es que sus parejas ya no eran como al principio, algunas de las personas que hablaban tenían sus cincuenta años y anhelaban aquel amor contundente y apasionado de los tiempos de juventud.

Lo curioso del caso es que nos gustaría recibirlo, pero nosotros sabemos que no podemos ofrecerlo, sabemos que en el fondo todo cambia, todo es diferente, no mejor ni peor, simplemente diferente, cada etapa de nuestra vida cuenta con su magia y encanto, pero todas las etapas son diferentes, y en cada una de ellas se viven y ofrecen cosas diferentes, la misma cosa no se vive de igual forma a los veinte o treinta que a los cincuenta o sesenta, y esta realidad casi todos la conocemos, pero se ve que no nos interesa darnos por enterado y menos aún aplicarlo.

 Otra cosa que algunos no sabemos, y otros nos olvidamos, es que el amor de pareja o los amoríos en su mayoría son ciegos, y muchos de ellos forman parte de nuestro programa de vida o destino, y cuando aparece la persona destinada, sin saber porque ni porque no quedamos alelados, boquiabiertos, como en una especie de trance hipnótico, yo le llamo "cariñosamente" idiotez transitoria, y cuando despertamos del letargo y tomamos conciencia de la realidad, resulta de que estamos casados, y con hijos, con perro, gato y demás, y es entonces cuando nos preguntamos: ¿Cómo estoy casado con esta persona con la que apenas tengo algo en común? ¿En qué estaría yo pensando por aquellos tiempos?

Y esta claro que aquel día no estábamos pensando, porque el “cupido” nos había endiñado un flechazo y estábamos narcotizados, pero posiblemente cumpliendo con nuestro programa de vida o destino, que esta es otra realidad que apenas nadie acepta ni contempla.

Tanto nuestras parejas como muchas otras personas que forman parte de nuestra familia y allegados, forman parte de nuestro programa de vida, o destino, y guardan relación con nuestras necesidades más apremiantes de progreso, y con la Ley de Causa y Efecto, por ejemplo, si lo que tenemos que desarrollar es la paciencia, necesitamos alguien a nuestro lado que nos arrastre a la impaciencia, y que nosotros por amor y colaboración con ella o el, vallamos ampliando los límites de nuestra paciencia.

Cierto puede ser que nuestras parejas obedezcan a un diseño, pero casi seguro que nosotros no fuimos el diseñador, de ello se encargan los Seres encargados de nuestra guía y custodia, Ellos aceptaron la Misión de conducirnos por los senderos de la vida humana, respetando el libre albedrío en sus correspondientes márgenes, y sin ellos sucumbiríamos ante los infinitos peligros y tentaciones de la propia vida.

Nada sucede por casualidad, todo obedece a un orden y es para bien de nuestras vidas, aceptemos nuestras vidas con todo su mobiliario y condiciones, y si tenemos que efectuar cambios y reajustes, hagamoslo con respeto, cariño y sin reproches ni menosprecios, toda relación tiene principio y final, cuando algo ya no funciona y produce amargos frutos, es hora del cambio, pero todo con comprensión, cariño y algo de amor, un saludo.  
José Miranda.

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