Y
si bien serán oleadas, lo cierto es que este viaje Ascensional no es
para todos, pero cada alma será puesta con amor donde corresponde de
acuerdo a su nivel de consciencia y libre albedrío. Así que a sostener
la confianza en el plan divino supremo a cada paso, no olvidar que cada
alma tiene un plan perfecto.
Somos
invitados a expandir una fe que ya no es ciega, una fe no impuesta,
pues esa fé se refuerza a cada paso con nuestra certeza de corazón a
medida que vamos despertando nuestra memoria celular, pulir la templanza
es de suma importancia para sostenernos en momentos de turbulencia
atemporal, que les aseguro será muy rápido, pues al recordar que somos
cocreadores, hemos puesto nuestra más pura intención en cocrear la nueva
humanidad que vibrara únicamente en la frecuencia del amor universal,
el amor de Padre, Madre y fuente, el incondicional.
Seremos
una humanidad que unifica la consciencia mental Atlante y la
consciencia intuitiva Lemuriana, despidiéndonos de el Homo Sapiens que
se regía por ideas regresivas de supervivencia e instinto y dándole la
bienvenida al Homo Solaris, que potencializa la supraconsciencia
(Consciencia Crística) y la intuición.
Somos la civilización que al unificar mente y corazón, se volverá cada vez más benevolente y armoniosa.
Esta
Nueva Era, es la Era en la que las almas en servicio nos reencontramos
para expandir la consciencia crística y esparcir la verdad entre todos
los seres. En medio de la Era del sentir, solo nuestra alma nos guiará,
cada Ser será su propio maestro y recordará que el camino es en espiral y
hacia adentro.
Todos
los mitos, mentiras y creencias caerán y entenderemos al fin los
mensajes de todos los maestros espirituales que han encarnado aquí,
mensajes que a través de la historia han sido tergiversados, tomarán
todo el sentido, comprenderemos porque siempre la respuesta estuvo en
nuestro corazón cristal, recordarán todos que el amor y la sabiduría es
la clave.
En
cada lugar del planeta se darán actos de compasión y fraternidad, como
nunca antes visto. Después de este duro entrenamiento espiritual,
comprenderemos que somos uno, que ya no hay divisiones, sin importar
raza, religión, cultura o creencia, somos uno con el todo, pues venimos
de la misma fuente divina creadora.
En
esta Era pues tenemos la gran oportunidad de SER, pues a eso venimos
aquí, a recordar nuestra verdadera esencia, de la integración del ser,
mente, cuerpo y espíritu serán uno solo y de ninguna forma podrán negar
la existencia de la divinidad, dentro y fuera de nosotros.
Hemos
andado todos los caminos habidos y por haber y los que no han existido
los hemos creado, para comprender, recordar y reconocer que el amor, la
sabiduría y la verdad es la respuesta a toda pregunta y la solución a
todo problema.
Nos
han pedido cuando venimos aquí, bajar a la Tierra, anclar la frecuencia
de Luz, integrarla a nuestro ser, y luego ascender la Tierra al cielo.
Hoy brindemos bellas almas, pues nuestra copa se encuentra rebosante en amor infinito, traigamos el cielo en la Tierra.
Los
seres benevolentes en todos los universos, en todas las dimensiones,
tienen puesta la mira en este planeta, son asistidos y amados a cada
paso.
Me amo Te amo Nos amo
Tu eres yo y yo soy tu
¡Y TODOS SOMOS UNO! 

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