Es urgente que te perdones. Esto es algo que depende única y exclusivamente de ti. No de tu pareja, ni de tus padres, ni de tus hijos… Solo de ti. Es urgente que mires hacia ti mismo y dejes a un lado la autoexigencia con la que te has estado castigando desde hace décadas. Te exiges demasiado. Te juzgas a ti mismo. No te ves con los ojos del amor, sino con los ojos de “hay algo que no está bien en ti”. No aceptas ni eres capaz de ver que eres un ser humano en evolución, como cualquier otro, y que la perfección que tienes en mente no es más que una idealización desprovista de amor. En resumen: no te aceptas.
Para que te perdones, tienes que aprender a soltar. Tienes que aprender a dejar de juzgarte y a reconocerte como un ser que aprende día a día, que no lo sabe todo, que no lo puede hacer todo bien, que a veces “falla”, que tiene sus partes vulnerables… Ahora estamos tocando. Tal vez no te guste leer todo esto, pero tienes que afrontarlo para que puedas empezar a verte a ti mismo con otros ojos. Paradójicamente, la alineación con tu poder en este plano pasa por el reconocimiento de tu vulnerabilidad, de tu imperfección perfecta, de tu sombra inconsciente…
Perdónate. Eres humano. Deja las corazas y las máscaras a un lado. Estás a salvo, pero aprendiste que solo lo estarías si hacías determinadas cosas o te comportabas SIEMPRE de la misma manera. Y esa presión es asfixiante. Te desconectó de ti mismo y, luego, de los demás. Dejaste de amarte en tu totalidad para convertirte en alguien que no eras, con el objetivo de ser amado. Y tu luz se apagó. Se apagó porque no eres coherente. Porque no te reconoces con todas tus partes. Y porque solo muestras la parte que te interesa. La parte que crees que aprobarán los demás. A la otra (la más importante) no la has perdonado. No la aceptas. No la amas. Y como no la amas, los demás tampoco la pueden amar. Y esa es la clave de tu gran vacío existencial detrás de tu máscara, tus logros o tus acciones “perfectas”. Imagen fuera. Vacío dentro. Por ello es urgente que te perdones. “Demasiado urgente”, te dice tu alma. Porque el amor y la paz que esperas no proviene de que los demás te admiren, sino de que conecten realmente con tu esencia más allá de tu coraza.
Javier López Alhambra
Almas Estelares - Javi López
No hay comentarios:
Publicar un comentario