lunes, 27 de enero de 2025

LA PERSONA Y LOS PERSONAJES 1ª Parte (Por José Miranda)

Hola gente, hace algún tiempo que me apetecía versar sobre los personajes que a lo largo de nuestra existencia vamos creando para afrontar y resolver las múltiples tareas, oficios y especialidades necesarios para desenvolvernos en el diario, y que, unas veces por desconocimiento y otras porque nos gustan más que nuestra propia persona, le otorgamos una importancia y valoración excesiva muy por encima que a la propia persona, y ello es un gran inconveniente a la hora de tener que despedirse del mencionado personaje.

Nuestra vida es un caminar por los senderos del aprendizaje y capacitación, y cuando hemos aprendido y superado algo, hemos de seguir avanzando en niveles superiores u otras materias, y el personaje que se creo para hacer frente a unas determinadas lecciones y circunstancias, una vez aprendidas y superadas debe de salir de escena o pasar a niveles inferiores para dar paso al siguiente que es el que nos permitirá aprender la siguiente lección y superar el siguiente nivel.

Pero ocurre con mucha frecuencia que muchos de nosotros nos enamoramos, encariñamos y hasta apasionamos con un determinado personaje, y cuando tiene que desaparecer del escenario de nuestra vida nos resulta muy doloroso y desgarrante, y el algunos casos le hemos dado al personaje mucha más valía e importancia que a la propia persona y es cuando sentimos que se nos apaga la chispa de la vida al tener que despedirnos de el.

Algunos de mis compañeros de profesión cuando se jubilaron decían que la vida ya no tenía sentido, que ahora solo eran un estorbo en casa, o algo parecido a un mueble, que esta allí y punto, y por tal motivo estaban a la espera de la llegada de la muerte y algunos de ellos hubieron de asistir a terapias psicológicas para reconducir su nueva forma de vida de persona jubilada.

Todos sin excepción hemos creado a lo largo y ancho de nuestra vida determinados personajes, unos necesarios para ejercer nuestra profesión y otras labores y tareas del diario, y otros relacionados con el ocio, deportes, hobbies y muchas otras tareas ocupacionales.

Resulta que como todo pasa, todo sufre modificación, todo está destinado a ser reemplazado por el siguiente, pues llega un momento en que hay que dejar atrás muchas de estas ocupaciones o prácticas e incluso la profesión, y entonces toca, (con mucho cariño y agradecimiento) o bien despedirse del personaje que durante largo tiempo ha estado al frente de las ocupaciones, o que pase a segundos o terceros planos, y es ahí cuando hay personas que tienen serios problemas de todo tipo porque se habían identificado con el personaje hasta tal punto que después ya no saben quien es quien ni qué hacer.

Hay muchos casos en que en el trabajo o en otros ambientes fuera de casa y de la familia somos muy valorados y queridos, y eso dio lugar a que le asignáramos un valor excesivo muy por encima del de la propia persona y de las relaciones familiares, pero la propia persona y la familia es siempre el punto de partida y también el lugar de retorno, es donde siempre regresamos después de que algo va decreciendo o llega a su fin, y en estos casos que el personaje absorbió durante mucho tiempo el protagonismo de la vida y llega a su fin, sentimos que la vida se nos escapa detrás de ese personaje el cual llegó al fin de su cometido.

Continúa en la 2ª parte. Saludos.

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