Mucha gente del mundo de la espiritualidad trata de dar una imagen
pulcra y perfecta, hablan bajo para aparentar tener paz interior, llevan
una dieta vegetariana, vegana, o viven de la energía pránica o del sol
para sentirse más conectados, visten ropas exótica para sentirse
diferentes, se apuntan a Yoga, a biodanza, a meditación Mindfullnes y
hacen cursillos de la Ley de Atracción, de prosperidad, de
constelaciones familiares y de Quinta Dimensión para sentirse más
espirituales. Pero la realidad es que que todo eso no tiene nada que ver
con la espiritualidad. Hemos convertido la espiritualidad en un
producto de consumo.
Buscamos la espiritualidad en religiones,
cursillos, talleres, conferencias..., y la asociamos con incienso,
velas, saumerios, cartas astrales, esterillas, budas, música chilaut y
vestidos de lino.
La verdadera espiritualidad no tiene nada que
ver con las cosas que puedas comprar o tener en el exterior. No eres más
espiritual y consciente por tener más dinero o llevar una esterilla
colgada del hombro. No eres más espiritual por considerarte un ser de
luz sino íntegras tus sombras y oscuridades. Tampoco eres más espiritual
por decir "Namaste" "Que Dios te bendiga" "oraciones" y saludos al
planeta y a los demás a través de Facebook y las redes sociales.
Mientras sigamos buscando la espiritualidad en una religión, un gurú,
ritual o enseñanza, estaremos buscando una espiritualidad de mercadeo y
consumo.
Ninguna religión, gurú o enseñanza va a poder darte lo
que ya está en tu interior. Pero si lo que quieres es apuntarte a una
moda espiritual entonces vete a un asram, inscríbete en un grupo
esotérico, da charlas y conferencias espirituales y haz todos los
talleres de moda que puedas, y con el tiempo descubrirás que solo has
cambiado en la superficie.
La mayoría de la gente no quiere ser
responsable de su espiritualidad y le dan esa responsabilidad a un
mentor, coach, gurú o maestro que los oriente y los lleve a la plena
realización o a "la mejor versión de ti mismo" cómo se suele decir. Por
eso hay tantos gurús hoy en día. Nunca ha habido tantos maestros, gurús,
especialistas y diplomados en espiritualidad como hoy. ¿Cuántos de esos
títulos que tienes colgados en la pared te definen? ¿Cuántos de esos
cursillos y talleres te han mostrado quien eres realmente? ¿Cuántos de
esos diplomas te llevarás contigo cuando te mueras? Ninguno. Pero se ha
aceptado el juego de discípulo maestro, mentor seguidor, experto
iniciado, vendedor comprador.
CONSUMES ESPIRITUALIDAD.
Alguien te dice que tiene la verdad y tu se la intentas comprar. Compras
los libros, los cursillos, los talleres y las conferencias que el
maestro de moda te vende. Compras todo porque estás habituado a comprar y
crees que comprando puedes ser espiritual. Vives en un negocio
espiritual. Mercader comprador. Vendedor cliente. Yo te vendo unas ideas
sobre lo que es la espiritualidad y tu me las compras. Pero esas ideas
serán unas ideas prefabricadas, de segunda mano, no serán originales, no
serán tuyas, no serán verdad. Todas las verdades que compres de otros
serán mentira.
¿Cómo salir de esta trampa? Deja de consumir
espiritualidad y busca la verdad de tu corazón. ¿Y cómo puedo llegar a
ella? ¿Qué tengo que hacer? ¿Cómo puedo alcanzarla? Lo primero de todo
DEJA DE PREGUNTAR A OTROS COMO ALCANZARLA. Deja de buscar y de consumir
espiritualidad y reconoce que lo que buscas ya viene de serie dentro de
ti, y que ninguna religión, gurú o enseñanza te lo puede dar.
Te
voy a decir algo que va a derrumbar toda tu espiritualidad de consumo.
Lo que buscas ¡YA LO TIENES! No necesitas hacer nada ni llegar a ningún
sitio especial ni activar la kundalini ni el tercer ojo. YA ERES. YA
ESTÁS COMPLETO. YA ESTÁS ILUMINADO. YA ERES PLENO. Deja de perder el
tiempo con jueguecitos. Nada ni nadie te va a poder dar o vender tu ser.
Es un autodescubrimiento personal. Es tu aventura. Tu viaje. Pero
mientras sigas jugando al juego de la espiritualidad y sigas haciendo
cursillos y talleres espirituales para entretenerte mentalmente te
estarás apartando de la verdadera espiritualidad que reside en tu
corazón.
Deja de comprar y de consumir espiritualidad. La
espiritualidad es gratis. Está en el aire que respiras, en el sol, en
las estrellas y en tu corazón.🙏🙏🙏
Fabian Quartz
jueves, 30 de enero de 2025
ESPIRITUALIDAD DE CONSUMO (Por Fabián Quartz)
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