martes, 25 de febrero de 2025

LA RELACIÓN CON EL ENTORNO 2ª Parte (Por José Miranda)

 Viene de la 1ª parte.   Nos urge comprender y aceptar que este nuestro querido mundo no es un lugar de ocio y recreo, que se trata de una "escuela de aprendizaje y capacitación espiritual" y nuestra vida obedece a una necesidad de progreso, y a tal efecto venimos con un programa de estudios y realización confeccionado a medida y obedeciendo a nuestras necesidades mas apremiantes de aprendizaje y capacitación.

Muchas son las veces que hemos dicho que según doy recibo, si acepto seré aceptado, si comprendo seré comprendido, si empleo la tolerancia con los demás, también la merezco y la recibiré, si amo y cuido a mi entorno, mi entorno me amará y cuidará, (salvo excepciones) y todas estas realidades obedecen a una Ley Universal que se llama Ley de Vibración o correspondencia, y es algo tan sencillo como que en la misma frecuencia que nos manifestamos y emitimos, recibimos.
 
Si estamos emitiendo en frecuencia de cariño hacia algo o alguien, solo podemos recibir cariño porque tenemos abierto el portal del cariño y para recibir otra cosa tiene que cambiar la frecuencia vibratoria para se abra una puerta diferente, de acuerdo que existe la excepción, pero eso no modifica las reglas ni las leyes, y claro la sugerencia del día es que no hagamos a los otros, lo que no nos gusta que los otros nos hicieran.
 
Existe el entorno social o público y el entorno privado e íntimo, a los dos hemos de cuidar y sanar por igual, en el entorno íntimo del hogar y trato familiar pueden existir condiciones saludables productoras de paz, armonía y bienestar, y también puede suceder lo contrario que sea un ambiente tóxico y de influencias nefastas, todo depende de lo que aportamos en nuestro día a día momento a momento, tanto en pensamiento, sentimiento y acción.
 
Pienso que en esos momentos de agitación o frustración en los que necesitamos desahogarnos y soltar esos cúmulos de energía negativa que nos asfixian, sería muy conveniente irse a un espacio abierto y solitario y que esas energías e impresiones se las lleve el viento, porque si lo hacemos en casa o en otro entorno habitado esas energías se adhieren a las paredes muebles y todos los enseres que estén en ese espacio y ello ensucia y contamina todo, haciendo que sea un entorno tóxico y contaminado a nivel de energía. 

Y en el caso de hacerlo en presencia de otras personas, siempre se pueden producir molestias y daños productores de deterioro o extinción de relaciones y otras perturbaciones o daños psicológicos y afectivos.

Queda claro que es muy necesario el cuidar del entorno ya sea social o particular, porque lo que hay en ese entorno nos va a afectar según su naturaleza y efectos, y creo que lo más importante sobre el tema ya está expuesto me despido hasta la próxima, un saludo.

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