domingo, 23 de febrero de 2025

NUESTRO CUERPO FÍSICO 2ª Parte (Por José Miranda)

 

 Hola de nuevo gentes, hoy voy a seguir en el intento de exponer ideas y argumentos que clarifican que una persona no es una sola realidad, que se trata de muchas realidades con individualidad propia, y que unidas forman un conjunto específico con utilidad para fines concretos, voy a poner algún ejemplo para mejor comprender lo que intento aclarar.
 
Si yo necesito explorar o realizar alguna tarea en los fondos marinos, necesito de los medios adecuados para desenvolverme en el lugar concreto con sus específicas condiciones, por ejemplo un submarino, cuando yo voy en el submarino formamos un conjunto de trabajo específico adaptado a unas condiciones, aunque el submarino y yo formamos una unidad de trabajo bajo el agua, esa unidad consta de varias unidades con individualidad propia, unidas y formando conjunto para un fin concreto, una cosa soy yo, y otra el submarino, aunque cuando estamos en el fondo marino, formamos una unidad y dependemos unas partes de otras.
 
Aunque el Dr. Miguel Ruíz en su libro “los cuatro acuerdos”, uno de los acuerdos es no hacer suposiciones, vamos a hacer una excepción, inventándonos una historia.
 
Vamos a suponer que yo soy un estudiante de la Vida y la Muerte, y me quiero graduar en Ciencias Universales de la Naturaleza, y para adquirir unos conocimientos que necesito tengo que trasladarme a un lugar concreto en otra galaxia o dimensión, pero mi realidad como Ser no puede desenvolverse en aquel medio, y por tanto necesito de un medio adaptado a todas y cada una de mis condiciones particulares de todo tipo, y también adaptado al medio en el que me voy a desenvolver, que cumpla la función de medio adaptador entre mi realidad como Ser, y el mundo en el que voy a permanecer un espacio de tiempo.
 
Pero a mí me vale esa máquina creada según mis realidades, necesidades, etc., no me vale ninguna otra, ni tampoco hay máquinas equivalentes de repuesto, de forma que si no cuido mi propia máquina y se estropea, no puedo comprarme otra y seguir con mi trabajo, no hay concesionarios donde están a la venta, tienen que venir a este supuesto lugar a rescatarme y traerme de regreso a casa, a mi querido planeta tierra, donde todavía en muchos lugares se respira aire puro, y hay unos productos en venta bajo el nombre de jamón ibérico, paella y pa él, y no nos olvidemos del gazpacho andaluz, que dentro de poco puede ser patrimonio de la humanidad, ¡Que voy a decir yo que uno de mis deportes favoritos es el comer y el beber! Es un buen invento y hay que reconocerlo y amarlo.
 
Y después de haberle quitado un poco de dramatismo al asunto en cuestión, vamos a la moraleja:
 
El que tiene que viajar a otro lugar de la galaxia o dimensión, es nuestro Ser, mi Yo real y auténtico. La máquina específica y a medida que me es dada sin coste alguno y por Amor, es mi cuerpo físico al que he de amar y cuidar por la cuenta que me trae porque de momento no tiene repuesto. 
 
El hecho y proceso del viaje e incorporación a mi máquina con todos los protocolos y programas de adaptación, es a lo que llamamos "periodo de gestación y nacimiento”, y cuando la máquina se agota o estropea y tienen que venir a rescatarnos y llevarnos a casa de nuevo, es a lo que mal llamamos “morirse”,  y cuando llagamos a casa de nuevo junto a nuestra familia de allá, nos esperan cosas bellas y hermosas, porque la belleza y la hermosura forma parte de toda la Creación y están presentes en todo sitio y lugar. 
 
Lo que tiene es que para identificarla necesitas tener una porción de ella dentro de ti para comparar y saber de qué se trata, como todas las cosas, por hoy es todo, igual mañana continúo, saludos, y nada de miedos ni incertidumbres, todo es natural, sencillo y maravilloso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario