viernes, 26 de diciembre de 2025

DÍAS DE SILLAS VACÍAS (Por Cristobal Martinez)

 

 Reflexiones mañaneras
“Días de sillas vacías…”
En estas fiestas seguro que nos vamos a encontrar con “sillas vacías “...
Serán de aquellas personas que han decidido no acompañarnos, o de las que ya partieron.
De las primeras os diré que cada uno elige en cada momento donde y con quien estar.
Lo hacemos absoluta-mente todos.
El problema puede surgir cuando lo vivimos como un “rechazo”, una “desvalorización” o una situación “injusta”.
Todas ellas heridas emocionales no sanadas...
Si nos contamos que amamos muchísimo a esas personas, entonces deberíamos aplicarnos aquello de: “Felices ellos, feliz Yo”, ¿no?
Así me lo planteo cuando veo, por ejemplo, las sillas vacías de alguno de mis hijos.
Me encantan que tomen sus propias decisiones libres de toda culpabilidad, compromiso y también libres de mis carencias y necesidades afectivas.
Creo que uno de los mejores regalos que le podemos dar a nuestros hijos es el del “apego seguro”.
Es decir que nos alegremos -y así se lo demostremos- por sus decisiones aunque no nos incluyan, y hacerles saber que siempre tienen la puerta abierta.
Así cuando decidan estar será una decisión tomada “libre-mente”.
Por ello cuando observo sus sillas vacías, los imagino siendo felices allá donde hayan decidido estar y una sonrisa de satisfacción surge de mi ser.
Es algo que no puedo describir con palabras y sé que llegar a ese nivel es difícil, pero se puede conseguir.
No seamos tan egoístas de condicionar a nuestros hijos por nuestras carencias y necesidades emocionales.
Con respecto a los que “partieron”, la postura mental es la de “agradecimiento, agradecimiento, agradecimiento”, mil veces repetido.
Agradecimiento por la oportunidad que nos dió la vida de tener a esas personas en nuestra experiencia, y todos los buenos momentos juntos.
No todos tienen esa suerte.
Se agradece, se recuerda que “aquí nada es para siempre”, “que todo puede cambiar en un instante" y que sin duda, así sucederá.
Vuelve uno mental-mente a todos aquellos buenos momentos. Se recrea en ellos.
Se sonríe, se agradece y se vuelve a agradecer.
“Setenta veces siete” como decía Jesús.
"Todo se puede ver de otra manera más amorosa y pacífica”.
Yo os he dado dos formas de ver esas “sillas vacías”, ojalá llenen de paz vuestro corazón.
Felices fiestas 😊🙏🏼🕊️
Kriss

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