El amor incompleto de una vida pasada
Se dice que el amor nunca muere…
Atraviesa nacimientos, rompe cada barrera del tiempo y la distancia, y regresa a nuestra vida. A veces nos recibe en una sonrisa desconocida, a veces en la profundidad de la mirada de alguien… y a veces, sin preámbulos, toca directamente nuestra alma.
El amor de una vida pasada no es una historia de un libro, sino una verdad escrita por el alma, que ni siquiera el tiempo puede borrar. Cuando dos almas permanecen incompletas en un nacimiento —promesas incompletas, encuentros incompletos, respiraciones incompletas—, encuentran la manera de reencontrarse en el siguiente.
No hay formalidad en ese amor. Ni miedo al principio, ni preocupación por el final. Cuando esa persona llega a tu vida, no hay necesidad de explicarle a tu corazón quién es ni de decir por qué está ahí. Solo una cercanía desconocida, como si nos conociéramos desde hace siglos. Quizás en tu vida anterior pasaste una noche incompleta con él/ella, o le tomaste la mano en medio de una guerra y le prometiste que nos volveríamos a encontrar en la otra vida. Y hoy, entre la multitud, esa mirada llega a tu corazón y reconoces: esa es esa alma.
Pero el amor de la vida anterior no siempre es fácil. A veces solo permanece como una melodía que resuena en tu corazón, a veces una espera de toda la vida... y a veces solo la compañía de una mirada.
Pero lo hermoso de esto es que es más el amor del "reconocimiento" que del "encuentro".
Si encuentras a alguien en tu vida, al ver a quien tu corazón dice: "Te he visto en algún lugar, quizás en otro momento, en otra vida...", entonces recuerda que tu alma ha intentado cumplir su promesa incompleta.
-Sacred Souls
No hay comentarios:
Publicar un comentario