Honrar tus procesos es un acto de amor propio. Significa permitirte sentir, caer, levantarte, descansar, avanzar… sin juzgarte por no ir tan rápido como imaginaste. La semilla no florece el mismo día que se planta, pero eso no le resta belleza a su crecimiento. Tú también estás germinando desde dentro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario