Recuerda lo que realmente es perdonar.
Perdonar no es olvidar, ni aceptar, ni soltar, ni dejar ir.
Perdonar es comprender que "el agresor, la situación y tú", estuvieron perfectamente alineados para que aprendas una valiosa lección, para que te hagas más fuerte y para que perfecciones tus habilidades, fortalezas y estrategias (experiencia).
Perdonar no es una muestra de debilidad, ni tampoco de bondad.
Es agradecer la experiencia.
Perdonar es aprender que todo está al servicio del crecimiento de tu alma, es una de las formas más elevadas de sabiduría que puedes revelar dentro de tí.
"Perdonar" es una habilidad que se desarrolla (desbloquea) a la par de la comprensión (entender no es lo mismo que comprender), y la comprensión es consecuencia (causalidad) de la integración del conocimiento.
Date la oportunidad para que nos podamos ver este domingo 16.
Bendiciones infinitas 
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